Escritoras y Pensadoras Europeas
I+D del Ministerio de Educación y Ciencia (Duración: 3 años. Ref. HUM 2005-06658/FILO)
Investigadora Principal Dra. Mercedes Arriaga
Universidad de Sevilla
Escritoras y Pensadoras Europeas
Isabella Di Morra (1520 - 1545)
por Isabel Rubin Vazquez De Parga
- Período Literario: Renacimiento
- Lengua en la que escribe: italiano
Isabella di Morra, nació en el año 1520, parece la protagonista de una trágica historia digna del Decameron de Boccaccio. Es posible conocer la historia de la familia Morra gracias al testimonio antiguo sobre la cultura y la tragedia inaudita de la poetisa recogido en el libro Familiae nobilissimae de Morra historia de Marc’Antonio, hijo de Camillo, hermano menor de Isabella.
Su padre fue Giovanni Michele di Morra, Barón de Favale, hoy Valsinni (feudo situado entre Calabria y Basilicata) y su madre Luisa Brancacci. Tuvo seis hermanos y una hermana. Su padre, por culpa de un conflicto entre sus oficiales y los del príncipe de Salerno Ferrante Sanseverino, y por haber maltratado a los hombres del mismo, había suscitado la enemistad de dicho potente señor. Poco tiempo después la ciudad de Nápoles fue asediada, en los años 1527-28, por el ejército de Lautrec y Morra le ofreció sus tierras al enemigo como dono. Fue acusado de no haberse unido a los españoles, como era su deber, y haberse puesto de parte de los franceses. Para evadir el proceso político, al que no se presentó, en agosto de 1528 salió del Reino y se refugió en Roma, desde donde, poco después, huyó a Francia, a la corte de Francisco I. Después de algunos años al proceso se presentó su hijo Marcantonio, y con el pago de una multa, las tierras fueron devueltas a la familia. Scipione, su segundo hijo, le siguió a Francia y allí ejerció de vicesecretario de Catalina de’ Medici, en la misma corte.
En Favale se quedó el resto de la familia. Sus hermanos Decio, Cesare, Fabio y Camillo y su hermana Porzia, más pequeña. Isabella había estudiado con Scipione y componía versos que la hicieron famosa incluso fuera del castillo.
Aprovechando la ausencia del padre, sus hermanos la aislaron en el castillo de la familia, que estaba rodeado de una vegetación frondosa y vasta. Ella inerme esperó con ansia y tristeza la vuelta del padre. En la soledad del castillo empezó a componer versos como desahogo de la profunda tristeza de su existencia sacrificada y soñaba con viajar a la corte de Francia y reunirse con su padre o con poderse casar para salir del infernal castillo.
Durante su encierro entró en contacto con el poeta y noble español Diego Sandoval de Castro, que había recibido el feudo del castillo de Bollita, cerca de Favale, como premio por haber participado en las guerras por la conquista española de Nápoles y desempeñó el cargo de real castellano de Cosenza. Estaba casado con Antonia Caracciolo y tenían tres hijos, a quienes visitaba frecuentemente.
Para poder hacerle llegar algunas cartas y versos a Isabella, cuando se encontraba en su residencia de Bollita, el poeta las firmaba con el nombre de su mujer; y a su vez la poetisa con la complicidad de su preceptor le enviaba mensajes y versos a Sandoval.
Cuando en el año 1545 sus tres hermanos descubrieron la correspondencia entre los amantes entre las manos de Isabella, aún sin abrir, corrieron a asesinar al preceptor y, para salvar el honor de la familia, después a la misma Isabella a puñaladas, que entonces tenía veinticinco años.
Una vez muerta la hermana se apresuraron a procurarle la muerte también a Sandoval, que sospechando de la brutalidad de los mismos, se protegía con hombres armados a caballo y a pie cuando viajaba a Bollita a visitar a su mujer. Pero un día, en el año 1546, llegados a un lugar llamado Noia, no distante de las tierras de Favale y Bollita, fue asaltado por los tres hermanos con la ayuda de dos tíos, Cornelio y Baldassino, lo mataron y huyeron.
El virrey enfurecido por los atroces asesinatos los persiguió pero éstos huyeron a Francia para encontrarse con el padre, que había muerto hacía algún tiempo. Su hermano Scipione les ayudó a mantenerse en el nuevo país. Uno de ellos, Decio, se hizo abad de una abadía agustiniana de Limosio y otro, Cesare, se casó con Gabriela Falconé y heredó la tierra de Chamoran. Todos ellos permanecieron en Francia hasta su muerte y vivieron muchos años.
El primogénito, Marcantonio, cumplió condena durante algunos años por complicidad y el más joven de todos, Camillo, quedó ajeno a los asesinatos ya que por aquel entonces militaba fuera del Reino.
Sus obras
Su limitada pero significativa obra compuesta por diez sonetos y tres canciones fue publicada póstuma, a partir del año 1552. Son versos de carácter personal y privado, no destinados a circular entre literatos y académicos. Es probable que se encontrasen gracias a las investigaciones que hicieron los magistrados, que registraron el castillo de Favale, y buscaron entre las cartas de la familia.
Ludovico Dolce, en 1552, siete años después de la muerte de la poetisa, publicó ocho sonetos y una canción en un corpus de poetas notos y no tan notos: Rime di diversi illustri signori napoletani, e d’altri nobilissimi intelletti, nuovamente raccolte et non più stampate. Terzo libro, dedicada al señor Ferrante Carafa. En el mismo año se publicó de nuevo añadiendo rimas de otros autores. Le siguió otra edición en 1555 con más rimas, dedicada nuevamente a Ferrante Carafa, pero las rimas de Isabella de Morra eran las mismas de la primera edición: Libro quinto delle rime di diversi illustri signori napoletani, e d’altri nobilissimi ingegni, nuovamente raccolte et con nuova additione ristampate. En el año 1556, Dolce publicó otro volumen: Rime di diversi signori napoletani e d’altri nuevamente raccolte et impresse, libro séptimo, dedicado esta vez a Giuseppe Matteo Montenero, donde publicó dos canciones y dos sonetos inéditos de la poetisa. Estas últimas composiciones se deben a un noto librero, “onoratissimo M. Marc’Antonio Passero, disideroso che le cose degne di lode vengano in luce”.
Posteriormente Ludovico Domenichi publicó otra vez la obra completa de la poetisa en Rime diverse d’alcune nobilissime et virtuosissime donne en Lucca en el 1559, “fermo di volere in ogni modo pubblicarle al mondo col mezzo delle stampe, per chiarir coloro, i quali stanno in dubbio della gradezza dell’ingegnio femminile”.
En el cancionero de Isabella se aprecia un ejemplo del uso del códice petrarquista para expresar, con palabras dolorosamente tristes, la adversidad de la suerte, el lamento de su destino, su desgracia de hija privada de padre, su encierro entre una naturaleza salvaje y desoladora que la rodea, así como las gentes rudas y su dramática soledad, que serán los hilos temáticos de la obra de la poetisa.
Se trata de un petrarquismo bien asimilado pero notablemente rico y libre. Por ejemplo en estas rimas la ausencia del tema amoroso crea un vacío en el uso del códice, que en parte está compensado por el retrato de Cristo en la canción XII.
Se distingue en Isabella una cultura literaria no vulgar. Poseía seguramente unos buenos estudios, había leído poesías clásicas y tenía práctica en el versificar y en la forma italiana, pero lo que caracteriza su producción, no es tanto su común denominador petrarquista sino su dolorida meditación sobre la vida. Es importante notar que Isabella encerrada en su castillo no tuvo la oportunidad de relacionarse con artistas o figuras públicas importantes ni podía participar a eventos públicos ni fiestas como una gran parte de las poetisas del Cinquecento italiano. Debía toda su cultura y educación a su preceptor.
Con sus versos podemos entrar en su intimidad, en sus pensamientos, éste es uno de los particulares que hacen su poesía mucho más auténtica. Por una parte una dramática forma de expresar sus sentimientos por otra acentúa una resignada y soñante soledad que inspira su lírica.
El “stil ruvido e frale”, como ella misma lo define, es el término crítico más apropiado para definir su lírica, que se acerca a la de Galeazzo di Tarsia. Mientras él crea un propio lenguaje poético, la poetisa sufre por el continuo esfuerzo de adecuar a la dureza de su sufrida inspiración un instrumento lingüístico inadaptado a ella.
Obras
Rime
Ediciones
Rime di diversi illustri signori napoletani, e d’altri nobilissimi intelletti, nuovamente raccolte et non più stampate. Terzo libro, Vinegia, Gabriel Giolito de Farrari y hermanos, 1552.
Libro quinto delle rime di diversi illustri signori napoletani, e d’altri nobilissimi ingegni, nuovamente raccolte et con nuova additione ristampate, Vinegia, Gabriel Giolito de Farrari y hermanos, 1555.
Rime di diversi signori napoletani e d’altri nuevamente raccolte et impresse, Vinegia, Gabriel Giolito de Farrari y hermanos, 1556.
Rime diverse d’alcune nobilissime e vistuosissime donne di Domenichi Ludovico, Lucca, Vincenzo Busdraghi, 1559.
Rime acompañadas de rimas de Veronica Gambara y Selvaggia Borghini, por Lucrecia Marinilla, Bulifon, Nápoles, 1693.
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Enlaces de interés
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- http://www.letteraturaalfemminile.it/isabellamorra.htm
- http://www.girodivite.it/antenati/xvisec/_morra.htm
- http://www.italiadonna.it/public/percorsi/biografie/f112.htm
Texto Representativo
La siguiente estrofa, de la canción XI, es una triste síntesis de la soledad, del lamento del destino, de su suerte, un compendio elegíaco de su propia existencia y el marchitar de su juventud. Una hábil alternancia de desahogo personal y reflexiones más generales.
En la canción es nombrado Cesar. La poetisa se refiere a Carlo V, quien se había hecho con el Reino de Nápoles y había obligado a su padre a huir.
El esquema métrico: ABB AAC cDdEE, xYyZZ.
Poscia che al bel desir troncate hai l’ale,
che nel mio cor sorgea, crudel Fortuna,
sí che d’ogni tuo ben vivo digiuna,
dirò con questo stil ruvido e frale,
alcuna parte de l’interno male
causato sol da te fra questi dumi,
fra questi aspri costumi
di gente irrazional, priva d’ingegno,
ove senza sostegno,
son costretta a menare il viver mio,
qui posta da ciascuno in cieco oblio.
Tu, crudel, de l’infanzia in quei pochi anni
del caro genitor mi festi priva,
che, se non è già pur ne l’altra riva,
per me sente di morte i grevi affanni,
ché ‘l mio penar raddoppia gli suoi danni.
Cesar gli vieta il poter darmi aita.
O cosa non piú udita,
privar il padre di giovar la figlia!
Cosí, a disciolta briglia
seguitata m’hai sempre, empia Fortuna,
cominciando dal latte e da la cuna.
Quella ch’è detta la fiorita etade,
secca ed oscura, solitaria ed erma,
tutta ho passata qui cieca ed inferma,
senza saper mai pregio di beltade.
È stata per me morta in te pietade,
e spenta l’hai in altrui, che poeta sciorre
e in altra parte porre
dal carcer duro il vel de l’alma stanca,
che, come neve bianca
dal sol, cosí da te si strugge ogni ora,
e struggerassi infin che qui dimora.
Traducción Castellana
Después de que al hermoso deseo has cortado las alas,
que en mi corazón surgía, cruel Fortuna,
ya que de cada uno de sus bienes vivo privada,
diré, con este estilo rudo y frágil,
alguna parte del interno mal
causado sólo por ti, entre este paisaje,
entre estas ásperas costumbres
de gente grosera, privada de ingenio,
donde, sin ayuda,
estoy obligada a transcurrir mi vivir,
aquí puesta por alguien en ciego olvido.
Tú, cruel, de la infancia en aquellos pocos años,
del querido padre me privaste
que, si ya no está en la otra orilla,
por mi siente de la muerte los dolorosos jadeos:
porque mi penar intensifica sus males.
Cesar le prohíbe el poder darme ayuda.
¡Oh, qué inaudito,
privar a un padre de ayudar a la hija!
De este modo, a rienda suelta,
siempre me has perseguido, impía Fortuna,
comenzando desde la leche y desde la cuna.
Ésa que llaman la floreciente edad,
seca y oscura, solitaria y desierta
la he pasado toda aquí ciega y enferma,
sin recibir atención de belleza.
Para mí la piedad en ti ha muerto,
y apagada la tienes en otros, que podía liberar
y en otra parte poner,
de la dura cárcel, el velo del alma cansada
que, como nieve blanca
del sol, de tal modo en ti se derrite cada hora,
y se derretirá hasta que aquí demore.
(Traducción: Isabel Rubín Vázquez de Parga)
