Escritoras y Pensadoras Europeas

Chiara Matraini (1515 - 1604)

por Isabel Rubin Vazquez De Parga

Chiara Matraini nació en el barrio de S. Maria Forisportam, en Luca, el 4 de junio de 1515. Su padre fue Benedetto Matrini y su madre Agata Serantoni. Un año después de su nacimiento murió su padre y ella pasó a estar bajo la tutela de su tío Rodolfo. El 30 de junio de 1530, con sólo quince años, el tío de Chiara la prometió con el joven Vincenzo Cantarini y además le ofreció 300 ducados como dote. El matrimonio se celebró el mismo año. Chiara estuvo siempre muy unida a su familia y no renunció nunca, ni siquiera de casada, a su nombre.
Entre los años 1530 y 31 se desató la revuelta de los “Straccioni”, una revuelta que tuvo lugar en Luca, con el fin de que las familias carentes de ascendencias nobles pudiesen acceder a cargos públicos. Entre los cabecillas se encontraban algunos miembros de la familia Matraini (Rodolfo, Messer Luiso, Lorenzo, Filippo, Ludovico). En la represión de la revuelta los Matraini, entre otros, se vieron obligados a exiliar. Pero desgraciadamente no existen documentos que nos aporten más información sobre la familia Matraini y las relaciones entre sus miembros. La represión, violenta y cruel, dejó profundas huellas en la poesía de la escritora.
El 1 de marzo de 1533 en S. Giovanni bautizaron a su primer hijo con el nombre de Federigo. Y nueve años más tarde se quedó viuda.
Una anónima biografía, del siglo XVI, del célebre Gherardo Sergiusti cuenta la atormentada vida matrimonial de Elisabetta Sergiusti, una de las hijas de Gherardo. Es la historia de la infidelidad conyugal de Bartolomeo Graziani, marido de Elisabetta, víctima, esta última, por ello de vejaciones y abusos. A interponerse entre los dos esposos fue Chiara Matraini.

Essendo stato emancipato da Luca Graziani il ditto Fantastico, che Bartolomeo havea nome, si ritiró in una Casa assegnatali dal Padre a S. Maria Corteorlandinghi, e ivi vivendo circa all’anno 1547, si incominciò a innamorare di una disonesta Donna de’ Matraini che faceva la Poetessa... [...]

La narración no proporciona un buen retrato de la poetisa describiéndola incluso, más adelante, como una prostituta de bajo rango. Se subraya también el estado de absoluto ofuscamiento mental de Graziani, y se retrata como una víctima.
Se trata de una descripción novelística, coloreada, llena de vivacidad y dramatizada por su autor. Sin embargo buena parte es verdad. La poetisa se vio implicada en un escándalo público por este episodio, que naturalmente ella vivió desde una óptica completamente diferente. Esto hizo que no se sintiese bien en Lucca y naciese en ella una relación amor-odio con la ciudad, como se lee en la carta VI: […] perché a Lucca non vi torno volentieri, né mai volentieri vi stei. Muchos puntos concretos de esta historia los podemos encontrar reflejados en las Rime de la autora.
En el año 1547 Chiara se encontraba en plena historia de amor con Bartolomeo Graziani. Y es a partir de este momento cuando nacieron las relaciones culturales y mundanas que mantuvo con la juventud culta de Lucca y de Pisa además de numerosos escritores que le ayudaron a publicar sus obras. Pero antes del 1555 la historia de amor llegó a su fin: Graziani fue asesinado.
Presumiblemente hacia el año 1560, Chiara encontró quien sería su segundo gran amor, Cesare Coccapani, noble de Chipre que ejercía de “auditore di Rota” por aquel entonces en Lucca. Mantuvo con él un intercambio epistolar (una copia manuscrita está conservada en la Biblioteca Governativa di Lucca). El epistolario no está fechado pero, muchos elementos externos e internos, ayudan a situarlo entre 1560 y 1562. De Coccapani sólo se tienen noticias hasta el 1594.
En los años entre 1560 y 1565 Chiara vivió en Génova y es aquí desde donde mantuvo una causa judiciaria con el hijo; su primo y el mismo Coccapani le dieron una mano a solucionarla. Se trataba de la dote de la poetisa, que Federigo, a pesar de su gran riqueza no quiso devolver a la madre. En Génova Matraini hizo amistad con los Centurioni, sobre todo con Bettina Centurioni con quien mantuvo una fluida correspondencia, y posiblemente con algún miembro de la familia Doria.
Desde el año 1566 hasta 1575 se perdió completamente el rastro de la poetisa y a juzgar de los pocos documentos que han llegado hasta nosotros de los ambientes luqueses, es muy probable que Chiara estuviese fuera de Lucca o se encerrase en un silencio total.
El año 1576 marcó el inicio de una nueva época en la vida de la escritora. Olvidados los escándalos, comenzó a reconstruir su imagen. Hizo construir una capilla y un altar en la iglesia de Santa Maria Forisportam, en Lucca, e hizo pintar al fresco un retrato suyo como ‘Sibilla cumana’ al pintor Alessandro Ardenti. El cuadro que tenía que ser colocado cerca del altar, al lado de la sepultura, se encuentra actualmente en el Museo di Villa Guinigi. En el mismo año redactó el primero de sus cuatro testamentos, donde, entre otras cosas, le encargó al pintor Francesco Cellini terminar su retrato.
El 9 de marzo del año 1584 el notario Taddeo Giorgi redactó el que sería el segundo testamento de Chiara. En marzo de 1604 el notario Orazio Pagnini redactó el tercero, superado por un cuarto y último documento testamentario estipulado en agosto del mismo año por Basilio Bondacca.
Chiara Matraini con ya más de 90 años, gravemente enferma, muere poco después.

Sus obras
En el año 1555 se publicó su primer libro, Rime e prose, en Luca. Se trata de la edición más completa y rica de las rimas de la poetisa. Sus rimas nos ofrecen un ejemplo de lúcida confluencia de motivos literarios y de documentos esencialmente privados. Nuestra poetisa, en el cuadro de la lírica del siglo XVI se integra en la acepción estilística en la que también se integra Gaspara Stampa con la contemplación de motivos biográficos.
Un año después sale una segunda edición publicada por Dolce y sale también una traducción del A Demonicus, una presunta obra de Isocrate. Estos años fueron los más vivaces de su vida literaria gracias también a su amistad con Lodovico Domenichi que incluyó algunas de sus poesías en la antología Rime dei signori napoletani ed altri.
El núcleo temático principal está constituido por las vicisitudes de una relación amorosa que, alejándose de los tópoi mediados por el cancionero petrarquesco, concluye con el asesinato del amado. Es muy probable que el protagonista sea Bartolomeo Graziani. Se deduce de la narración de hechos muy concretos y el uso de un lenguaje a menudo pasional.
En el año 1581 se publican las Meditazioni spirituali. Y en 1586 salen las Considerazioni sui sette salmi penitenziali.
Cuatro años más tarde, en 1890, Chiara Matraini escribe Vita della Vergine, su mejor obra de carácter religioso, que además fue reeditada muchas veces durante el Seicento.
En el 1595 Chiara vuelve a la poesía y a la escritura “laica” con Le lettere della signora Chiara Matraini e la prima e seconda parte delle sue rime publicadas por Busdraghi.
Dos años más tarde Moretti publica la edición veneciana de Le lettere della signora Chiara Matraini e prima e seconda parte delle rime. Esta obra fue una verdadera síntesis de las inusuales experiencias de su vida.
Algunas de las cartas publicadas de Chiara, en especial la correspondencia entre ella y Cesare Coccapani no nacieron para ser publicadas sino que pertenecen a la esfera privada y, como siempre en estos casos, presentan una vasta gama de tonalidades y prospectivas; disquisiciones filosóficas, referencias al mundo de la literatura y a la vida cuotidiana. En estos textos podemos encontrar al lado de la poetisa, personaje público que tiene que cuidar su fama, la mujer llena de temores y preocupaciones de cada día. El problema que en estas cartas se impone como el más urgente es la disputa con su hijo por razones económicas. La mujer, al defender sus derechos ante las exigencias del hijo, habla con una fuerza que testimonia la energía de su personalidad, casi viril, y se siente preparada para combatir por su propia victoria, ya sea por una reafirmación de principio de sus propios derechos ya sea por la obtención de una cierta independencia económica, base indispensable para la autonomía de vida. En estas cartas mujer y poetisa tienen una misma voz.
En la obra de Chiara Matraini se mezclan elementos que pertenecen a la costumbre literaria con otros más personales, como es la insistencia en la falta de libertad y la constricción entre las paredes domésticas en ocupaciones banales, que impiden a la mujer desarrollar sus dotes intelectuales: “essendo tenute sempre rinchiuse e ocupate in bassi esercizi”
En el 1604 Chiara Matraini entrega al editor su última obra en orden de aparición, aunque seguramente fue compuesta muchos años antes: los Dialoghi spirituali publicados, esta vez en Florencia, por Fioravante Prati.

Obras

Rime
Lettere
A Demonicus
Meditazioni spirituali
Considerazioni sui sette salmi penitenziali
Vita della Vergine
Dialoghi spirituali

Ediciones

Rime e prose, Lucca, Busdraghi, 1555
Rime dei signori napoletani ed altri, Venecia, Giolito, 1556
Meditazioni spirituali, Lucca, Busdraghi, 1581
Considerazioni sui sette salmi penitenziali, Lucca, Busdraghi, 1586
Vita della Vergine, Lucca, Busdraghi, 1590
Le letttere della signora Chiara Matraini e la prima e seconda parte delle sue rime, Lucca, Busdraghi, 1595
Le letttere della signora Chiara Matraini e prima e seconda parte delle rime, Venecia, Moretti, 1597
Dialoghi spirituali, Venecia, Fioravanti Prati, 1604

Bibliografía Crítica

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Enlaces de interés

Texto Representativo

La huella que la relación amorosa recibe en el primer soneto, en este sentido verdaderamente programático, es la que marcará todo el recorrido del cancionero que, sin componente psicológica, se configura como una estilizada representación de un proceso cognoscitivo más que de una ‘educación sentimental’. En esta prospectiva resulta muy fuerte el componente filosófico: una concepción así del amor denuncia una unión con la filosofía platónica o neoplatónica, y en este sentido tiene sin duda más relación con la “trattatistica” que con el petrarquismo lírico.
Esquema: ABBA ABBA CDE CDE

Mentre le luci desïose e intente
a voi rivolgo, in cui tanto s’interna
quella vera virtù, ch’alla superna
sede vi guida glorïosamente,
d’un tale ardor s’accende allor la mente,
che ’l vulgo oblia, e solo a gloria eterna
aspira, acciò che ’l bello e ’l buon discerna
ch’è in voi, chiaro di Dio bel Sole ardente.
E così dietro all’orma alta e gentile
vostra seguo ’l cammin, ma col pensiero,
ché con l’oprar saria tropp’alta impresa.
Poi che sol dal bel vostro unico stile,
del ver m’è mòstro il dritto, alto sentiero,
non temo più di Morte iniqua offesa.

Traducción Castellana

Mientras las luces deseosas e intensas
a vos dirijo, en las que tanto se identifica
esa verdadera virtud, che a la superna
sede os guía gloriosamente,
de un tal ardor se enciende entonces la mente,
que las cosas terrenas olvida, y sólo a gloria eterna
aspira, a fin de que discierna lo bello y lo bueno
que hay en vos, claro de Dios bello Sol ardiente.
Y así detrás de la alta y gentil huella
vuestra, sigo el camino, pero con el pensamiento,
que con el obrar sería demasiada hazaña.
Porque sólo por vuestro bello único estilo,
me es mostrado el recto, alto sendero de la verdad
ya no temo a la Muerte inicua ofensa.

(Traducción: Isabel Rubín Vázquez de Parga)

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