Escritoras y Pensadoras Europeas
I+D del Ministerio de Educación y Ciencia (Duración: 3 años. Ref. HUM 2005-06658/FILO)
Investigadora Principal Dra. Mercedes Arriaga
Universidad de Sevilla
Escritoras y Pensadoras Europeas
Laura Terracina (1519 - 1577)
por Isabel Rubin Vazquez De Parga
- Período Literario: Renacimiento
- Lengua en la que escribe: italiano
Muchas incertidumbres y lagunas rodean la vida de la poetisa Laura Terracina.
Empezando por su fecha de nacimiento que algunos críticos sitúan en el 1525. En un soneto ella misma dice “avendo io trentadue anni Nel mille cinquecento cinquanta uno” así que siguiendo sus propias palabras la situaremos en 1519 y en Nápoles donde dice en otro soneto “nacqui… di pover seme… ne la più dolce et vaga Città del mondo”.
Fue hija de Paolo Terrracina y Diana Anfora di Sorrento, sus hermanos fueron Giacomo, que tuvo el cargo de justiciero en la ciudad de Nápoles, y Mariano que fue abad en un convento de Taranto. Cuando Giacomo contrajo matrimonio en el 1535 Laura se trasladó a la nueva casa del hermano y con la nueva familia vivió muchos años. Creció en el ambiente de la nobleza napolitana, los Bacio-Terracina pertenecían a la alta burguesía napolitana. Su padre en 1507 obtuvo de Fernando el Católico jurisdicción de barón sobre algunas tierras de la provincia de Lecce y murió probablemente después de 1567.
Fue una mujer inteligente y culta, se reunía y tenía buena relación con los mejores literatos y poetas de su tiempo. Incluso Vittoria Colonna le dedicó unos versos de admiración “Per essere donna anch’io, donna gentile, / s’io leggo i vostri versi / così leggiadri e tersi, / spiegati in vive carte e ‘n puro inchiostro / con che indorate il ferreo secol nostro, / tanto stupore io piglio...”.
Mantuvo correspondencia con muchos insignes literatos, entre los que podemos destacar a Tansillo, con quien mantuvo una vasta correspondencia poética y a Giovann’Alfonso Mantegna di Maida, con quien intercambió rimas y epístolas en 1551 con cierto tono de ternura.
Desde el año 1545 hasta 1547 formó parte de la Academia degli Incogniti donde brilló por su inteligencia y sus rimas con el nombre de Febea.
Traiano Boccalini en Ragguagli di Parnaso narra la triste historia de la muerte de Laura Terracina. Cuenta que cuando la poetisa llegó al Parnaso, fue cortejada por muchos hombres entre los cuales Mauro. Éste no le era desconocido a la poetisa ya que de él había leído alguna obra y lo admiraba, así que lo aceptó como marido. Poco después del matrimonio Mauro notó que su esposa a menudo llevaba en la pierna derecha una liga pomposa bordada con oro y llena de joyas. Cuando su marido supo que era un regalo del rey de Inglaterra Eduardo VI, como premio por la devoción hacia él, de un ataque de celos la degolló.
Parece increíble, pero esta fantasía de Boccalini pasó durante años por una narración biográfica, sin darse cuenta de los errores cronológicos que hacían de la historia una narración fantástica. Mauro en realidad murió en el año 1536 y era imposible que estuviese celoso del rey de Inglaterra que nacía un año después. En estos errores, tan evidentes, no cayeron eruditos como Quadrio o Ferri.
También fue una de las protagonistas de un poema dramático de Giacomo Riccio “Maritaggio delle Muse” colocándola como una amante de Ariosto, obsesionada por el amor que se lamenta de la crueldad de su amado. Caporali la consuela y ella se olvida de su amante Ariosto y ama a Caporali que se siente obligado a casarse con ella.
En realidad Laura fue esposa de Polidoro Terracina, un pariente suyo con quien se casó cuando ella tenía más o menos cuarenta años, entre 1560 o 61, y murió de muerte natural. Su marido la amó de forma incondicional y su amor por ella fue tan exclusivo que llegó a turbarse por los celos que sentía hacia su esposa (para él su belleza no había desaparecido), hasta el punto que ella más de una vez le reprocha estos celos y lo calma asegurándole, en sus rimas, el amor que siente por él.
Entre los años 1570 y 72 Laura viajó a Roma, como se lee en algunos sonetos, en busca de un lugar más tranquilo. No se sabe cuanto tiempo exactamente haya permanecido allí, pero casi con seguridad se puede afirmar que haya escrito allí su última obra, durante la elección del nuevo papa Gregorio XIII en mayo del 1572, y después haya abandonado la ciudad.
De los últimos años de vida de la poetisa no se sabe mucho pero tuvieron que ser muy tristes ya que fue despidiendo uno a uno a sus amigos, protectores y familiares quedándose prácticamente ella sola esperando su muerte.
Aunque se desconoce la fecha exacta de su muerte se sabe con certeza que fue después de 1577, cuando terminó la dedicatoria de su última obra.
Sus obras
Fue una poetisa “docta” y con un estilo controlado. Aunque algunos críticos consideran que en sus rimas no aparece ningún “labor limae”. A este propósito dice Jolanda De Blasi que “non seppe l’arte della lima, e la trascuratezza della forma fa capolino più che di dovere”. Sin embargo fue una rimadora fecunda y muy apreciada por sus contemporáneos.
Se la recuerda sobre todo por sus composiciones morales y políticas, donde encuentra un espacio para expresar, con enérgica perfección, sus nobles sentimientos, a menudo velados por una sombra de melancolía. En sus versos a menudo pasó de la inspiración profana a la religiosa, ya que en ella eran grandes el desprecio del mal y la visión del mundo para nada alegre y feliz. Puede ser que por esto Boccalini sostenga que en sus versos se aprecie el lúgubre presentimiento de su legendario final violento.
Muchos personajes de su propia familia son recordados en sus rimas. Recuerda sólo una vez a sus padres y sabemos que ha estado casada porque en la epístola dedicatoria de la Seconda parte dei discorsi sopra le seconde stanze del Furioso (22 agosto 1567) dice de haber compuesto la obra tras la petición de su marido “il signor Polidoro” quien aparece nombrado numerosas veces en las rimas compuestas entre 1549 y 1560.
Sus obras gozaron de innumerables reediciones y podemos encontrarlas en numerosas colecciones.
La primera edición de sus Rime fue publicada en 1548 en un elegante volumen de Giolito en la ciudad de Venecia y un año después se publicó en Florencia las Rime seconde dedicadas a un alemán de nombre Leonardo Kurz. En el mismo año publica con Giolito La prima parte dei discorsi sopra le prime stanze de’ canti d’Orlando furioso, donde parafraseaba en modo preciso y meticuloso las primeras estancias del poema, cuarenta y seis composiciones de tema moral o encomiástico, cada una de siete octavas, de las cuales los versos finales eran las primeras octavas da cada uno de los cantos del Furioso.
Con la octava rima al estilo de Ariosto, Laura da la vuelta a los frecuentes comentarios sobre las mujeres y encuentra el modo de estimular a las mujeres al estudio.
En 1550 publicó Quarte rime y en 1552 Quinte rime ambas en Venecia con Valvassori.
En 1558 publica Seste rime en Luca con una reedición en Nápoles.
Las Settime rime fueron publicadas en Nápoles con Cancer en 1561 con el título Settime rime sovra tutte le done vedove di questa nostra città di Napoli titolate et non titolate. En estas rimas se ve cómo la poetisa ya no se siente joven y le dice adiós con dolor a su radiosa juventud perdida y a su belleza marchitada.
A estos versos les siguió las Ottave, que corresponden a la Seconda parte dei discorsi sopra le seconde stanze de’ canti d’Orlando furioso, siguiendo el mismo método de la anterior y publicada en 1567 con Valvassori.
Y su último trabajo fue Sonetti al sommo pontefice Gregorio decimoterzo, et con sua Santità tutti i Cardinali, Rime spirituali, morte di Principi er di Signori titulati, et non titulati con altri sonetti a particulari gentil’huomini e donne composti per la signora Laura Terracina, Libro Nono, que dedicó al cardinal Ferrante de’ Medici el 30 de noviembre de 1577. Son las últimas rimas de la poetisa que se encuentran en un códice inédito en la Biblioteca Nazionale de Florencia.
Obras
Rime
Discorso sopra il principio di tutt’i canti d’Orlando Furioso
Quarte rime
Quinte rime
Seste rime
Discorso sopra il principio di tutt’i canti d’Orlando Furioso con alcune lettere amorose a Anton Francesco Doni
Ediciones
Rime, Giolito, Venecia, 1549
Discorso sopra il principio di tutt’i canti d’Orlando Furioso, Giolito, Venecia, 1549
Quarte rime, Valvassorio, Venecia, 1550.
Quinte rime, Valvassorio, Venecia, 1552.
Seste rime, Busdrago, Lucca, 1558.
Settime rime sopra tutte le donne vedove, Napoles, 1561
Discorso sopra il principio di tutt’i canti d’Orlando Furioso con alcune lettere amorose a Anton Francesco Doni, Gidini, Venecia, 1577.
Bibliografía Crítica
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Enlaces de interés
Texto Representativo
En este soneto, Laura arremete contra todos los males que caracterizan su época: el egoísmo y la envidia, el desprecio por la virtud y la poesía (“le Muse”), las traiciones de los falsos amigos y el predominio de la maldad en la vida humana. Es una visión oscura de la vida, desconsolada, pero descrita sin tonos lacrimosos ni presuntuosos. Por otra parte, en el texto Laura muestra un estilo seco y rápido, con un cierto sarcasmo, también cuando habla de sí misma.
Veggio il mondo fallir, veggiolo stolto,
e veggio la virtute in abbandono;
e che le Muse a vil tenute sono,
tal che l’ingegno mio quasi è sepolto.
Veggio in odio ed invidia tutto vòlto
il pensier degli amici, e in falso tono
veggio tradito dal malvagio il buono,
e tutto a’ nostri danni il ciel rivolto.
Nessun al ben comun tien fermo segno,
anzi al suo proprio ognun discorre seco,
mentre ha di vari affetti il petto pregno.
Io veggio, e nel veder tengo odio meco;
tal che vorrei vedere per disdegno
o me senz’occhi, o tutto il mondo cieco.
Traducción Castellana
Veo el mundo fracasar, lo veo necio,
y veo la virtud en abandono;
y que las Musas son despreciadas,
tanto que mi ingenio está casi enterrado.
Veo en odio y envidia transformado
el pensamiento de los amigos, y en falso tono
veo traicionado por el malvado el bueno,
y a nuestros daños todo el cielo sublevado.
Nadie el bien común tiene como objetivo
es más del suyo propio cada uno habla consigo,
mientras tiene de distintos sentimientos el pecho lleno.
Yo veo, y en el ver siento odio por mí misma;
tanto que querría ver por desdén
o a mí sin ojos, o todo el mundo ciego.
(Traducción: Isabel Rubín Vázquez de Parga)
Mayo 2007
