Escritoras y Pensadoras Europeas
I+D del Ministerio de Educación y Ciencia (Duración: 3 años. Ref. HUM 2005-06658/FILO)
Investigadora Principal Dra. Mercedes Arriaga
Universidad de Sevilla
Escritoras y Pensadoras Europeas
Isabel De Villena (1430 - 1490)
por Violeta Cárdaba
- Período Literario: Humanismo
- Lengua en la que escribe: catalanovalenciana
Escritora española en lengua catalanovalenciana, (n. 1430 - m. 1490). Se educó en la corte de su tía y prima María de Castilla (1401 - 1458), reina de Aragón. Su nombre fue Elinor, que cambió por el de Isabel a los quince años, al entrar de monja clarisa en el convento de la Trinidad de Valencia, del que fue elegida Abadesa en 1463, cuando tenía treinta y dos años.
Se Formó y se hizo escritora entre mujeres: en su casa (en la biblioteca de la reina) y en el convento de la Trinidad, para cuyas compañeras de vida redactó la Vita Christi y, probablemente otras obras, como el Speculum animae. La leyeron muchas mujeres, entre ellas, Isabel La Católica, que quiso que se la publicara para poderla leer, y María Jesús de Ágreda. Por eso, las principales protagonistas de la Vita Christi, publicada en 1497, son mujeres: la Virgen María, María Magdalena, etc. Aunque conoció la biografía de Cristo de Ludolfo de Sajonia, Isabel de Villena, se inspiró con gran libertad en los evangelios apócrifos, en las costumbres de su tiempo y clase social y también, en tradiciones procedentes de los evangelios gnósticos, escritos en los dos primeros siglos del cristianismo y prohibidos poco después. Supo transformar esos materiales en una preciosa obra de arte original.
Obras
Sermones.
Speculum Animae.
Vita Christi. En el Vita Christi, sor Isabel redactó una obra de contemplación al estilo franciscano que presenta a las mujeres en vinculación directa y con un trato excepcional con el Redentor. En el Vita Christi de sor Isabel de Villena, editado en Valencia en 1497 por su sucesora en el convento de la Santísima Trinidad sor Aldonça de Montsoriu y dedicado a la reina Isabel la Católica, podemos distinguir tres grandes bloques temáticos.
Primer bloque. Formado por 142 capítulos. En ellos narra los antecedentes de la Pasión. La vida de María hasta el parto virginal en Belén, desde la infancia y la juventud de Jesús hasta el inicio de su vida pública, desde el butizo en el río Jordán hasta la traición de Judas.
Segundo bloque. Formado por 86 capítulos. En ellos relata la Pasión y muerte de Jesús y la ascensión al cielo de su divina alma.
Tercer bloque. Formado por; 63 capítulos En ellos narra desde la Resurrección de Cristo hasta el traspaso de María i su coronación previa a su gloriosa Asunción.
* Vita Christi, Ed. Aldonça de Montsoriu (Primera edición), Valencia, 1497.
* Vita Christi, Barcelona, 1527.
* Vita Christi, Valencia, Institución Alfonso el Magnánimo, 1986.
* Vita Christi, [Última edición - a cargo d'Albert Hauf], Barcelona, Edicions 62, 1995
Speculum animae :
http://www.edilan.es/hojas/0010.htm
Bibliografía Crítica
Alemany Ferrer, Rafael ... [et al.], Concordança de la «Vita Christi» de sor Isabel de Villena**
Colon, Germà,Literatura valenciana del segle XV: Joanot Martorell i sor Isabel de Villena
La vida escrita por las mujeres: Por mi alma os digo. De la Edad Media a la Ilustración. Direcc. Anna Caballé. Círculo de Lectores.
Villena, Isabel de- Vita Christi- Ed. de Ramón Miquel y Planas, 3 vols., Barcelon, Casa Muquel-Rius (1916).
Protagonistes femenines a la «Vita Christi», selección de Rosanna Cantavella y Lluïsa Parra, Barcelon, laSal. (1987).
Vita Christi, ed. de Josep Almiñana Vallés y Joan Costa Catalá, 2 vols., Valencia, Ajuntament de Valencia. (1992).
Panorama de escritoras españolas, 2 vols., Cádiz, Universidad de Cádiz. Cristina Ruiz Guerrero (1997).
Enlaces de interés
- http://www.franciscanos.org/enciclopedia/isabelvillena.htm
- http://www.llenguavalencianasi.com/biografias/sor_isabel_villena_c.htm
- http://www.escriptors.com/autors/villenai/pagina.php?id_sec=305
- http://www.uoc.edu/lletra/noms/ivillena/index.html
Texto Representativo
Vita Christi
Cómo el Señor, predicando en Jerusalén, convirtió a la noble y gran señora Magdalena, atrayéndola a su amor y conocimiento.
Mientras predicaba el Señor en Jerusalén, sucedió que una gran señora muy hacendada, singular en belleza y gracia sobre todas las mujeres de su estado, libre del dominio del padre y la madre, pues ya habían muerto y le habían dejado grandes riquezas y abundancia de bienes, porque, aunque tenía un hermano y una hermana, ella era la principal señora y la mayor de todos. Y viéndose así libre en su juventud, sin nadie que le amonestase, teniendo la propia voluntad por ley, seguía todos los apetitos sensuales, no queriendo sino saber de deleites y placeres de su persona, de atavíos y novedades, y nada le resultaba difícil porque tenía mucho que derrochar o malgastar, ya que la abundancia de riquezas en una persona joven proporciona gran ocasión de pecar, según testimonia Salomáon, diciendo: Si diues fueris, non eris immunis a delicro, queriendo decir que la persona rica no está exenta de muchas culpas. Y esta señora era gran amiga de festejos e inventora de trajes, tenía corte y estrado en su casa, donde se juntaban todas las mujeres jóvenes deseosas de deleites y placeres, y allí hacían fiestas y banquetes todos los días. Y como en tales cosas la fama de las mujeres no puede mantenerse íntegra, aunque las obras no sean malas, tales demostraciones dan sospecha de mal y licencia a los maledicentes de juzgar y condenar la vida de esas personas que piensan más en contentar la voluntad desordenada que en conservar la fama. Y así, esta señora, como era del mas alto estado y más singular en belleza y riqueza, tanto más deprisa fue manchada su fama; y la gente menuda, que comúnmente se deleita en hablar mal de las grandes mujeres por poca causa que vea, habló tan largamente de esta señora- que tenía por nombre María Magdalena- que ya entre el pueblo no la llamaban sino «la mujer pecadora».
Y estando esta noble Magdalena en el fervor de sus galas, se empezó a divulgar la gran fama de la predicación del Señor; y como un día, en presencia de ella, se comentara la bella elocuencia de su señoría y que las divinas palabras de su Majestad mudaban los corazones y las voluntades de los hombres de mal en bien repentinamente, y que hacía obras tan maravillosas que todo el mundo estaba maravillado, a dicha Magdalena, oyendo esto, se le encendió el deseo de oír a este Señor, y decidió ir al día siguiente a su predicación. Y, al llegar la mañana, ella se levantó con gran placer para ir enseguida a satisfacer su deseo; y se puso muy a punto, según su costumbre, pues pensaba en el atavío de su persona para que fuera bien mirada y muy apreciada por la gran multitud de gente que habría en la predicación. Y, saliendo de su posada a caballo, muy bien acompañada, llegó al lugar donde se había juntado toda la gente para oír el sermón. Y, descabalgando allí los que la acompañaban, le hicieron un sitio con mucho esfuerzo para que esta señora estuviera colocada entre las primeras, con lo cual se hizo tan gran griterío y alboroto entre el pueblo que en mucho rato no los pudieron acallar. Y ella se sentó muy cerca del estrado para poder ver y oír al Señor a su placer.
Y, al llegar su Majestad a predicar, al subirse al estrado, miró fijamente a Magdalena con aquellos ojos de clemencia, lanzándole una saeta de amor dentro de su corazón. Ella, sintiéndose así herida y alcanzada, estaba muy alterada, mudando todos sus pensamientos. y el Señor, que desde la eternidad la había escogido y sabía lo grande y excelente que habría de ser esta mujer, le dirigió a ella todo el sermón, hablando de las grandes misericordias divinas y de cómo había venido él del cielo para reconciliar a los pecadores y sellar la paz entre su Padre eterno y ellos, diciendo: Misericordiam volo et non sacrificium: non enim veni vocare iustos sed peccatores ad penitentiam, queriendo decir: Misericordia quiero dar y comunicar a las gentes, y no quiero otro sacrificio sino de amor cordial, porque no he venido a llamar a quienes se afanan en ser justos sino a quienes se confiesan y se reconocen pecadores, y se duelen de haber ofendido a mi Padre; pues ésta es la verdadera penitencia, a la que yo convoco e invito a los pecadores; o sea, que conozcan sus propios errores y que de corazón los aborrezcan.
Y Magdalena, oyendo estas cosas y sintiéndose atraída dentro de sí por gracia singular de la clemencia divina, viéndose ya atada y sujeta con la cadena de aquel amor que, cuantomás tiempo pasaba, más crecía dentro de ella, bajó los ojos al suelo, se puso el abanico delante de la cara y rompió a llorar con grandes lágrimas, diciendo dentro de su corazón: Paratum cor meum, Deus, queriendo decir: ¡Oh Señor y Rey de vida!. Porque así lo queréis, me atraéis a todo requerimiento vuestro; aquí me tenéis a punto y el corazón dispuesto para vuestra obediencia, ofreciéndoos toda mi voluntad y diciéndoos: Domine, quid me vis facere; para que mandéis vos, Señor, lo que queréis que haga y seréis por mí liberalmente obedecido. Y creciendo la llama de amor dentro de ella, acabada la predicación, se volvió a su casa a pie, sin querer ya cabalgar, aborreciendo de corazón todo lo que tanto solía amar. [Cap 117]
