Escritoras y Pensadoras Europeas

Letizia Russo (1980 - )

por Fabio Contu

Letizia Russo, nacida en Roma en el año 1980, es dramaturga y traductora.
Como autora, Letizia destaca, a los dieciocho años, en 1998 en el concurso escolar “Grinzane Cavour – Grinzane Scrittura”, donde presenta el “Dialogo tra Pulcinella e Gesù”, premiado en el concurso. De aquel esbozo inicial, Letizia desarrolla su primer texto, representado por primera vez en el año 2000 en Castelnuovo di Farfa, en el Festival del Teatro de Roma “Per le antiche vie”, con “Niente e nessuno: una cosa finita”.
El texto es un rezo laico, un “tentativo d’approccio ai sentimenti dell’uomo” y el hombre en cuestión es Jesús. Las referencias evangélicas a Cristo y a su Pasión se examinan a través de los ojos de dos figuras fundamentales: Judas, personaje central de la primera parte, y Magdalena, en la segunda parte. El conjunto lo rige O, un pobre desgraciado napolitano que interpreta su propia vida a través de la de Jesús y que hace de marco al texto. El título deriva de una afirmación de la madre de O: “I’ nun conosco nisciun’. Nun conosco San Gennaro santissimo, nun consoco ’o papa e manco ’o vescovo”. Entonces O es un nada y un ninguno. Y en este sentido ni siquiera un hombre, sino sólo una cosa, una cosa finita. El texto es un adelanto de las futuras obras de la autora, a pesar de que la lengua utilizada, el dialecto napolitano de O (que recuerda mucho a Eduardo De Filippo), sea todavía un poco “macchiettistico”. Sin embargo, encontramos ya los elementos que caracterizan “Tomba di cani”, sobre todo los del así llamado “Teatro delle miserie”.
“Il teatro delle miserie” no es una invención de la jovencísima autora; es una fórmula que ella adopta. Según Tiziano Fratus “se trata de un teatro de la privación, de la sustracción, de la vergüenza: situado en ambientes vacíos, malsanos, periféricos, donde sobreviven personajes sin pasado – sin memoria – sin futuro – enfermos mentales, lisiados, enfermos terminales – sin presente – sin trabajo y sin lazos afectivos y/o familiares. En este recorrido se coloca seguramente Letizia Russo: envueltas en una condición socio-económica desesperante, las miserias de sus personajes emergen y encajan con los perfiles de una historia del hombre que no se ha presentado a las citas y ha traicionado las promesas”.
Al año siguiente Letizia escribe “Tomba di cani”, con la que participa al Premio Riccione, ganando el Premio Pier Vittorio Tondelli. El texto es representado por Cristina Pezzoli y la protagonista es Isa Danieli. El espectáculo recibe tres candidaturas a los Premios Olímpicos 2003 del ETI (Danieli obtiene el premio como mejor actriz) y, sucesivamente, gana también el Premio Ubu a la mejor novedad de dramaturgia italiana, ex aequo con Emma Dante.
“Tomba di cani” presenta la escritora a la crítica teatral nacional, con apenas veinte años. Como nota Enrico Groppali, el texto está construido en torno a dos ideas-guía: por un lado, cuenta la historia de un adulterio ambientado en un país imaginario devastado por la guerra; por otro lado, describe una relación morbosa entre un hijo con muchas veleidades pero de escasas posibilidades y capacidades (que acabará en una silla de ruedas) y una madre paralítica y ciega que causa el desencadenarse de los peores acontecimientos en aquel ambiente pequeño y claustrofóbico. Desde el punto de vista de las situaciones, Letizia Russo sufre la influencia evidente de Sarah Kane, con su culto de la violencia más feroz. Además, también en “Blasted” de Kane la guerra irrumpe repentinamente en la historia y parece ser una metáfora perfecta de la condición humana. Pero también en el lenguaje, caracterizado por repeticiones delirantes y cargadas de ansia y por un léxico duro, se siente la influencia de la controvertida autora inglesa. Y no sólo esto; en la representación de un mundo dominado por la violencia y el abuso encontramos seguramente referencias también a los trabajos más recientes de Harold Pinter. En cualquier caso, la referencia a Sarah Kane no pasa inobservado al jurado del Premio Riccione, que otorga al texto el Premio Tondelli con la siguiente motivación: “Per la forza rabbiosa con cui questa acuta stupefacente ventunenne, senza trascurare la lezione di Sarah Kane ma con una propria sentita impronta, rappresenta un mondo condotto all’ultimo stadio dalle ferite di una guerra disperata e stremante, giovandosi di una scrittura aspra e voluta, ma di immediato rilievo scenico”: una escritura fuerte que contrasta con el aspecto grácil de la escritora. Como Sarah Kane después de “Blasted”, también Letizia Russo después de “Tomba di cani” recibe críticas despiadadas por parte de críticos que no la entienden, como Luca Doninelli que, en las columnas del periódico de los obispos italianos, define el texto como un sustancial fracaso (“escrito bien, pero incapaz de hacer daño”) y se atreve presuntuosamente a dar a la escritora consejos de escritura.
En el texto, el uso de la lengua (“papel carbón del pensamiento, también malo”, como la define Letizia) está muy cerca al de Sarah Kane: la autora lo define “de construcción disonante y sin puntuación”. Las didascalias son las mínimas indispensables y sirven como llave de interpretación del texto, para el lector y para quien lo pone en escena. Por sus características filosóficas y lingüísticas, “Tomba di cani” es un texto fundamental de la nueva dramaturgia italiana. Es un texto innovador, un drama que manifiesta el deseo de oposición y de denuncia de toda forma de guerra entendida como instrumento de política. En los medios de comunicación, cualquier forma de manifestación del disenso es interpretada como un apoyo a los terroristas, como demagogia o, como mucho, como sátira: nunca se la toma en serio. Pero en el teatro de Letizia Russo encontramos claramente la razón profunda por la que existe el arte: la de oponerse a cualquier forma de poder hegemónico, de denunciar la tendencia siempre más fuerte a amordazar la verdad.
Entre enero y mayo del año 2002, la joven autora trabaja para el “Teatrogiornale” de RadioTre, ideado por Roberto Cavosi, escribiendo “Lo spirito nell’acqua”; “I conigli sulla luna”; “Kilmainam Gáol”; “La via del mare” y “Qoélet”. En el verano de ese mismo año, Letizia participa a la Summer International Residency for Playwrights and Directors del Royal Court Theatre de Londres.
En el 2002 el Premio Candoni de Arta Terme le encarga un nuevo texto, “Asfissia”.
Más que un texto, “Asfissia” es un laboratorio que se quedó al nivel de fase de estudio y que no ha conocido todavía una redacción definitiva que satisfaga a la autora.
Aquí la lengua se presenta muy pobre: es una lengua que intenta ser popular, seguramente inculta, con un ritmo sincopado, irregular, a veces amplio y otras cortado, con una puntuación indiscutiblemente anticonvencional. La sintaxis aparentemente es fácil, los diálogos son rápidos y las didascalias esenciales, como en gran parte de la dramaturgia contemporánea italiana, pero también como en gran parte de la reciente dramaturgia inglesa.
La visión de la vida que emerge en esta obra es que ésta es sustancialmente casual. Ante esto no hay que afligirse: hay que tomar nota. Dice el personaje de Tajga: “Ma non c’è niente di male che tutto questo è solo un caso. Non c’è niente di male che si nasce e poi si – e non resta niente. Uno vuole cancellare che esiste pure la fine. Vuole cancellarla e dire che poi ricomincia tutto e invece non c’è niente di male che non è vero niente che tanto poi è la stessa cosa sempre per tutti uno non rimane manco più nel ricordo e è questa la vera fine e se ci penso bene è pure una gran bella fortuna.”
En el 2003, para el “Progetto Petrolio”, dedicado a Pier Paolo Pasolini y dirigido por Mario Martone en Nápoles, escribe “Babele”, primer capítulo de una trilogía sobre el poder, que debuta en Portici y después se representa en el Teatro dei Rinnovati de Nápoles, en enero de 2004, bajo la dirección de Paolo Zuccari (quien también es interprete junto con Roberta Rovelli).
“Babele” es un texto con dos personajes. La historia se desarrolla dentro de un “edificio” en el que vive Falena, un hombre de treinta y cinco años, dueño de Boccuccia, una bailarina de veinticinco a la que le falta un brazo. Nos encontramos en una sociedad con leyes feroces: cada “edificio” tiene sus propias reglas y el poder central sirve sólo para segregar a los lisiados, a los “Inferiores” contra quien ha abierto una guerra santa. Para ello, este poder está dotado de policía capaz de matar deliberadamente, sin condena alguna firmada por un juez. Es una situación parecida a la de “The Chrysalids” de David Harrower, pero sin el final positivo; entre los dos personajes se desencadenará una guerra despiadada, el hombre con el ejército y la bailarina con los viejos del edificio. Pero la guerra no solucionará nada. Al final Boccuccia se rendirá y los dos, juntos, se irán en un viaje artificial, con la esperanza de no volver.
En el mismo año, para el proyecto de Teatro Scolastico “Connections” del National Theatre de Londres, escribe el texto “Binario morto” (2003), representado y traducido en Inglaterra y Portugal. El espectáculo debuta el 8 de julio de 2004 en el Cottesloe Theatre School de Wiltshire. En Italia, se representa con motivo de la Biennale de Venecia, en el Teatro delle Tese alle Vergini, el 24 de septiembre de 2004, bajo la dirección, en un primer momento, de Barbara Nativi y en un segundo momento (por motivos de salud) de Dimitri Milopulos, producido por la Biennale de Venecia y por el Teatro della Limonaia de Sesto Fiorentino.
“Connections” es un proyecto patrocinado por el gobierno británico y destinado a la escritura de textos teatrales para adolescentes, después realizados por estudiantes. El drama es un cuento noir que tiene como tema el poder religioso, observado desde el punto de vista de un clan de chicos. Sobre una colina, que recuerda un poco la cima de un monte bíblico y un poco el Olimpo, crece un niño que aprende, con la ayuda de un fiel amigo, a convertirse en dios; es un dios que somete a un grupo de secuaces, los ama y los trata brutalmente, hasta que otro jefe, después de un largo viaje, llega a la colina para derrotarlo. Como sucede en la lógica del autoritarismo, el nuevo jefe será cruel como el primero, como en “Animal Farm” de George Orwell. Mientras algunas vallas publicitarias exaltan la vocación religiosa – como hacen todavía hoy las sectas, incluso con llamamientos a través de Internet– del texto brota una pregunta crucial sobre quién posee verdaderamente la hegemonía sobre el mundo: ¿el dios o quién lo ha instruido? La autora, sin dar respuestas definitivas, concluye la historia con el suicidio, ahorcado, del amigo-maestro de dios.
El texto es muy innovador porque desmiente la imagen estereotipada de la infancia como edad de la inocencia. El retrato de la infancia como “vida violenta” ya lo había hecho Pasolini, pero en sus novelas (“Ragazzi di vita” y “Una vita violenta”) y en sus películas (“Accattone”) el mundo y la vida se ven desde el punto de vista de aquellos chicos: ellos se convierten en criaturas poéticas y nosotros estamos obligados a estar de su parte. Lo mismo sucede con los personajes de los chicos napolitanos de Eduardo De Filippo: su pobreza genera una vida dura que nos conmueve, porque nos parecen víctimas de una sociedad más dura que ellos (y es la misma visión de la infancia pobre que encontramos en las novelas de Dickens o en algunas películas de Chaplin). En cambio en “Binario morto” las familias de estos chicos son lugares de dramas, violencias, prejuicios, ignorancia y droga. De este modo, los chicos viven en ambientes peligrosos, donde aprenden a volverse igualmente peligrosos: sus relaciones sociales se basan en la fuerza física, en la pertenencia al clan y en la violencia. Vivir se convierte en una lucha por la selección natural y esto se muestra, en el texto, sin poesía y con mucha dureza. La periferia parece la de “La Haine” de Mattiew Kassovitz, pero podría ser cualquier periferia degradada de una grande ciudad europea.
También en el 2004, Letizia escribe “Edeyen”, presentado por primera vez en Siracusa Ortigia Festival en julio del año siguiente, con el montaje de Fausto Russo Alesi.
“Primo amore”, del 2005, debuta en junio del mismo año dentro del festival “Garofano Verde – scenari di teatro omosessuale” en el Teatro Belli de Roma, una vez más bajo la dirección de Paolo Zuccari e interpretado por él mismo.
Desde mayo de 2004 es, durante diez meses, “writer-in-residence” en la compañía Artistas Unidos del Teatro Taborda de Lisboa. En septiembre de 2005 se representa el texto fruto de esta colaboración, “Gli animali domestici – Os Animais Domésticos”, en el Teatro Nacional Dona Maria II, bajo la dirección de Jorge Silva Melo.
También en estos últimos textos, como en todos los de Russo, los personajes son elementos que constituyen una “filosofía de los sentimientos elementares” que es la visión del mundo de Letizia. Para la autora, en el mundo falta un sistema general – histórico y social – capaz de transmitir los valores, de reconocer los derechos y de ayudar. La sociedad descrita en las obras de Russo no parece un moderno estado de derecho sino un “status belli”, una situación de guerra social constante. Lo que Letizia nos quiere decir es que el “status belli” es la verdadera cara de nuestras aparentes democracias, por lo que las ambientaciones no son ni hipótesis sobre el futuro ni escenarios de ciencia-ficción, sino representaciones de la esencia real del mundo de hoy. En este escenario desalentador pero no falto de intuiciones reales, la muerte no es vista como la apoteosis de la tragedia sino, al contrario, como una salida a una situación que no deja esperanzas y que no da futuro, la única verdadera liberación.
El 19 y 20 de julio de 2007, en el 39° Festival Internazionale del Teatro della Biennale de Venecia, dedicado a “Goldoni e il teatro nuovo”, Letizia presenta “Il feudatario”, con la dirección de Pierpaolo Sepe, producción del Teatro Stabile di Innovazione “Clásicos de Alcalá” y de la Biennale de Venecia. En este texto, la fuerza y la escritura rabiosa de la autora, ahora de veintisiete años, concentradas en la historia ideada en 1757 por Goldoni, crean un cortocircuito. El texto es la historia de unos tiempos injustos, en los que el hombre estaba obligado a soportar las violencias y las injusticias de su dueño, sin ninguna posibilidad de tutela o de salida. Los pobres no conocían derechos y el dueño determinaba destinos y vidas. Nadie podía imaginarse algo diferente a esto.
En la interpretación que hace del texto de Goldoni, una vez más Letizia pone en escena personajes en situaciones de vida insostenibles, comprometidos en una continua lucha por la supervivencia, que se lanzan en un nuevo “status belli”: la revuelta. Pero esta vez, la liberación no se busca en la muerte sino en una acción revolucionaria, en la elección de los hombres de organizarse para darse un sistema de vida mejor. Para Letizia el autor quería contar una rebelión, en nombre del honor y de la vida (una historia que tiene mucho en común a “Fuente Ovejuna” de Lope de Vega), y explicar aquella necesidad de justicia que, casi treinta años después, habría tomado fuerza en la cercana Francia, dando vida a la revolución política y cultural más importante de la historia.

Interesante y prolífica es también la actividad de Letizia Russo como traductora, que procede paralela a la de autora.
Del inglés ha traducido: “On an Average Day”, de John Kolvenbach; “Gross Indecency”, de Moises Kauffmann; “Easy Access (Solo Remix)” y “Death & Dancing”, de Claire Dowie; “The Tale of the Allergist's Wife”, de Charles Busch; “Body Language” y “A Word from our Sponsor”, de Alan Ayckbourn; “Humble Boy”, de Charlotte Jones; “Gagarin Way”, de Gregory Burke; “Tiny Dynamite”, de Abi Morgan; “Japes”, de Simon Gray; “Hysteria”, de Terry Jonson; “Edoardo II”, de Christopher Marlowe, una producción del Teatro Stabile dell’Umbria, para la dirección de Antonio Latella, con Danilo Nigrelli, Marco Foschi y Cinzia Spanò.
Del portugués brasileño ha traducido: “Vestir o Pai”, de Mário Viana; “O Leopardo”, deAntônio Rogério Toscazo; “Quase Nada”, de Marcos Barbosa.
Del italiano al portugués ha traducido: “La zoppa deve partorire ma il bambino non ne vuole sapere di nascere”, (“A coxa vai parir mas o bébé quer lá saber de nascer”), de Antonio Tarantino;
“La busta” (“O envelope”), de Spiro Scimone; “La terra vista dal mare” (“A terra vista do mar”), de Davide Enia.
Estos tres textos son sketch comisionados por la compañía Artistas Unidos para el espectáculo “Conferência de Imprensa e Outras Aldrabices”, representado en Lisboa en junio del 2005, en el Teatro Nacional Dona Maria II. Para la misma ocasión Letizia Russo ha escrito el sketch lírico “Senza Titolo”.
Para terminar, fuera del ámbito de teatro, Letizia ha traducido al portugués, junto con Pedro Marques, “L’inquisizione” (“A inquisição”), poema de Tiziano Fratus.

Obras

1. Para el teatro
- “Dialogo tra Pulcinella e Gesù” (1998)
- “Niente e nessuno: una cosa finita” (2000)
- “Tomba di cani” (2001)
- “Asfissia” (2002)
- “Babele” (2003)
- “Binario morto” (2003)
- “Edeyen” (2004)
- “Primo Amore” (2005)
- “Gli animali domestici – Os Animais Domésticos” (2005)
- “Senza Titolo” (2005)
- “Il feudatario” (2007)

2. Para la radio
- “Lo spirito nell’acqua” (2002)
- “I conigli sulla luna” (2002)
- “Kilmainam Gáol” (2002)
- “La via del mare” (2002)
- “Qoélet” (2002)

3. Traducciones:
a. Del inglés al italiano:
- “On an Average Day”, de John Kolvenbach
- “Gross Indecency”, de Moises Kauffmann
- “Easy Access (Solo Remix)”, de Claire Dowie
- “Death & Dancing”, de Claire Dowie
- “The Tale of the Allergist's Wife”, de Charles Busch
- “Body Language”, de Alan Ayckbourn
- “A Word from our Sponsor”, de Alan Ayckbourn
- “Humble Boy”, de Charlotte Jones
- “Gagarin Way”, de Gregory Burke
- “Tiny Dynamite”, de Abi Morgan
- “Japes”, de Simon Gray
- “Hysteria”, de Terry Johnson
- “Edoardo II”, de Christopher Marlowe
b. Del portugués brasileño al italiano:
- “Vestir o Pai”, de Mário Viana
- “O Leopardo”, de Antônio Rogério Toscano
- “Quase Nada”, de Marcos Barbosa
c. Del italiano al portugués:
- “La zoppa deve partorire ma il bambino non ne vuole sapere di nascere”, (“A coxa vai parir mas o bébé quer lá saber de nascer”), de Antonio Tarantino
- “La busta” (“O envelope”), de Spiro Scimone
- “La terra vista dal mare” (“A terra vista do mar”), de Davide Enia.

Bibliografía Crítica

ALBERTI, Carmelo, La favola nera del piccolo dio detronizzato, publicado el 12 de octubre de 2004, en www.drammaturgia.it
DI GIAMMARCO, Rodolfo, Crudele e veloce come le “battute” di Paravidino, en «la Repubblica», 28 de enero de 2003.
DONINELLI, Luca, Il nuovo teatro tra il G8 di Genova e la guerra in Bosnia, en «Avvenire», 5 de octubre de 2002.
FRATUS, Tiziano, Cinque atti d’un teatro della materia e della morte per Letizia Russo, publicado el 19 de abril de 2004, en www.editoriaespettacolo.it
FRATUS, Tiziano, Mentre Sarah Kane. Tre voci nella recente drammaturgia italiana, en www.manifatturae.it, 2004.
FRATUS, Tiziano, Può l’amore sopravvivere all’olocausto? antes en «Drammaturgie» en el portal www.dramma.it, Roma, 2002, después en L’architettura dei fari: 1990-2003, la nuova drammaturgia italiana, Borgomanero, Edizioni Atelier, 2003.
FRATUS, Tiziano, Tomba di cani, en www.manifatturae.it, 2002.
GARRONE, Nico, Il Nuovo Teatro. Travolti dalla carica dei ventenni sesso, disperazione e tanta ironia, en «la Repubblica», 28 de enero de 2003.
GRAHAM-ADRIANI, Suzy, Binario Morto al National Theatre, en Intercity Connections. Nuovi testi per nuovi interpreti, por Rodolfo di Giammarco y Barbara Nativi, Roma, Editoria & Spettacolo, 2004.
GROPPALI, Enrico, Tomba di cani, cruda poesia di un mondo maledetto, en «Il Giornale», 1 de mayo de 2003.
MARAGNANI Laura, Siamo noi la meglio gioventù: teatrale, en «Panorama», 18 de septiembre de 2003.
MARTÍN CLAVIJO, Milagro (Universidad de Oviedo), “Il teatro delle miserie” de Letizia Russo: dialogismo en “Tomba di cani”, ponencia en el congreso “Escritoras y pensadoras europeas”, 22-24 de noviembre 2006, Universidad Internacional de Andalucía.
NATIVI, Barbara, Intercity Connections: il progetto, in Intercity Connections. Nuovi testi per nuovi interpreti, por Rodolfo di Giammarco y Barbara Nativi, Roma, Editoria & Spettacolo, 2004.
NOVELLI, Laura, Ecco la guerra in ogni doloroso dettaglio, en «Il Giornale», 14 de abril de 2003.
QUADRI, Franco, Quando Fassbinder tentò un film su Auschwitz, en «la Repubblica», 2 de octubre de 2002.
RUSSO, Letizia, Diario di lavoro, en Russo, Letizia, Tomba di cani, Pistoia, Associazione Teatrale Pistoiese / Teatro del Tempo Presente, 2003.
RUSSO, Letizia, Chi cosa dove come quando perché, en «Matità – rivista online di drammaturgia geopolitica», ManifatturAE (www.manifatturae.it), Turín, mayo de 2003.

Enlaces de interés

Texto Representativo

En “Tomba di cani” el uso de la lengua que caracteriza todo el teatro de Letizia Russo se manifiesta de modo evidente y consciente. Se trata de una lengua conscientemente llena de incorrecciones gramaticales, con un uso de la puntuación que sirve, más que nada, para dar el ritmo de la parte al actor. De este modo, Letizia expresa la inquietud del continuo “status belli” en el que viven los personajes, donde emergen los dramas más graves, donde los pensamientos más abstractos se vuelven concretos, donde las tragedias encuentran salida en el hecho de contarlas. Esta lengua sabe también representar un “tempo della confidenza”, no desprovisto de momentos de ternura e ironía.
Estamos al principio de la Quinta Escena del texto.

MANIA […] Una madre va a partorire in ospedale. È una madre carina, di quelle con le treccine che non è mai cattiva e aspetta da tanto il suo bimbo. […] E il bimbo sta a galla dentro alla pancia dentro alla mamma dentro alla macchinina come un pesciolino nella boccia se lo porti in giro e fa il suo viaggio che un po’ gli dispiace di lasciare la sua spiaggetta il cuore della mammina che batte sempre uguale e viaggia e pensa che ci deve essere pure un altro mare e però sogna gli orizzonti del mondo e i pesci e le vele e il sale e le mani che battono sopra all’acqua e tutto è bello, proprio bello, pure se non lo sa bene che cosa sono pure se non lo sa che sulla terra non si galleggia e allora tutto è così bello che non gli dispiace poi tanto di uscire dopo mesi. L’ultimo semaforo gli ultimi metri l’ospedale ci ha la faccia di un vecchio colla bocca spalancata ma è una bocca buona senza cattiveria. La mammina scende saluta il maritino, saluta pure la macchinina, così, per tenerezza, e dice, alla macchinina, vedrai, la prossima volta saremo in tre. […] Adesso soffro, pensa, chissà come devo soffrire, che l’ha detto dio che tocca soffrire, partorirò senza dire parolacce, urlerò piano così non piangerai per la paura quando vieni fuori.

Traducción Castellana

MANIA […] Una madre va a dar a luz en el hospital. Es una madre linda, de esas con las trencitas que nunca es mala y espera desde hace mucho su niño. […] Y el niño flota dentro de la barriga dentro de la mamá dentro del coche como un pececito en la pecera si lo sacas a dar una vuelta y hace su viaje que un poco siente dejar su playita el corazón de la mami que late siempre igual y viaja y piensa que tiene que haber también otro mar pero sueña con los horizontes del mundo y los peces y las velas y la sal y las manos que baten sobre el agua y todo es bonito, bonito de verdad, aunque no lo sabe bien qué son aunque no lo sabe que en la tierra no se flota y entonces todo es tan bonito que no lo siente mucho salir después de meses. El último semáforo los últimos metros el hospital tiene la cara de un viejo con la boca abierta de par en par pero es una boca buena sin maldad. La mami baja saluda el maridito, saluda también al cochecito, porque sí, por cariño, y dice, al cochecito, verás, la próxima vez seremos tres. […] Ahora sufro, piensa, quien sabe como tengo que sufrir, que lo ha dicho diós que toca sufrir, daré a luz sin decir palabrotas, gritaré en voz baja así no llorarás de miedo cuando vienes fuera.

(Traducción al español: Fabio Contu) Septiembre 2007

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