Escritoras y Pensadoras Europeas

Teresa De Jesús (1515 - 1582)

por Andrea Gallo

Teresa De Jesús

Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada nació, quinta de doce hijos (pero tercera de los diez nacidos de su madre), en Ávila el 28 de marzo de 1515 del toledano Don Alonso Sánchez de Cepeda y de su segunda esposa, Doña Beatriz de Ahumada, descendiente de una familia de cristianos viejos, natural de Olmedo.
Como denunciaba el nombre que los Sánchez pronto trataron de ocultar utilizando los apellidos hidalgos heredados a través de buenos matrimonios (Cepeda era el de la madre de Alonso, doña Inés de Cepeda, oriunda de Tordesillas, y Ahumada el de su esposa), los orígenes toledanos de Teresa eran de ascendencia conversa. En efecto – como han puesto de manifiesto los descubrimientos de Alonso Cortés, que en 1946 sacó a la luz los legajos del pleito de hidalguía de la familia Cepeda conservados en la Chancillería de Valladolid – el abuelo paterno de Teresa, Don Juan Sánchez, era un mercader de Toledo que fue acusado, en 1485, de judaizar. Por esta razón él y sus hijos, aún pequeños, sufrieron la condena por herejía y apostasía y para reconciliarse tuvieron que llevar en procesión durante siete viernes un sambenito, objeto que luego se dejaba colgado en la iglesia parroquial, signo evidente de infamia. Con motivo de esta condena, Juan se trasladó a Ávila en 1493 donde siguió con sus negocios dedicándose al comercio y a recaudar tasas e impuestos. Gracias a la buena situación económica creada por Don Juan, y tras la necesidad de amparar la seguridad familiar a través de la honra, en el año 1500 los Sánchez compraron en Ciudad Real una ejecutoría de hidalguía, es decir, un certificado que probara su pertenencia a la pequeña nobleza y consecuentemente a los cristianos viejos. En Ávila la familia Sánchez adoptó el estilo de vida hidalgo, por esta razón Alonso vivía de las rentas sin ocuparse de los negocios, ostentando un muy buen nivel de vida y demostrando una vigorosa devoción cristiana y una fe exigente según la cual iba educando a los hijos. En 1505, se había casado con Doña Catalina del Peso, con la que había tenido dos hijos, María y Juan, y al quedarse viudo, Alonso decidió desposarse otra vez y en 1509 contrajo nupcias con la prima de tercer grado de su difunta esposa, la quinceañera Beatriz de Ahumada, de la cual tuvo otros diez hijos, de entre los que se encontraba Teresa.
De la infancia de Teresa se transmite el fervor de las prácticas religiosas, así como la anécdota de su deseo de ir, a imitación de los santos mártires de los que le leían la vida, a «tierra de moros» para morir ella misma mártir junto con su hermanito Rodrigo. La breve aventura de la huida fue interrumpida cuando el tío Francisco, que los había encontrado fuera de la muralla, los llevó a casa. Otro aspecto del que nos habla la misma Teresa, era la afición suya y de su madre por la lectura, a escondidas del padre, de las novelas de caballería tan de moda en esa época. La adolescencia de Teresa estuvo marcada por el desplazamiento consecuente de la dolorosa pérdida de su madre Doña Beatriz que falleció en 1528, y su posterior ingreso en 1531 en el convento agustino de Santa María de Gracia de Ávila, en donde el padre esperaba recibiera una educación conveniente. Al año siguiente Teresa enfermó y tuvo que salir del internado; en esta ocasión pasó una temporada en Castellanos de la Cañada, donde vivía su recién casada hermana María, y en Hortigosa, en casa de un anciano tío suyo, muy devoto, Don Pedro de Cepeda, el cual le proporcionó lecturas de argumento espiritual, de entre las que se encontraban las epístolas de San Jerónimo. Sin duda fue ésta una experiencia importante para Teresa ya que fue entre 1533-1534 cuando manifestó su vocación religiosa, opción a la que Don Alonso se opuso rotundamente. La imposibilidad de que el padre mudara de propósito convenció a Teresa de la necesidad de huir de casa, así, aunque se le partía el corazón, el 2 de noviembre de 1535 se escapó al convento carmelita de la Encarnación de Ávila donde ya vivía Juana Suárez, una amiga suya; desde allí escribió a su padre que por fin consintió su decisión. Un año después, el 2 de noviembre de 1536, Teresa recibió el hábito de carmelita en ese mismo convento y al año siguiente, el 3 de noviembre, profesó.
En 1538, a los veinticuatro años, enfermó otra vez y de forma grave y crónica, tanto que el padre decidió sacarla del monasterio. Salió con su amiga Juana Suárez para ir a Becedas donde vivía una curandera; antes se detuvo nuevamente un tiempo en Castellanos de la Cañada y en Hortigosa, donde el tío Pedro le dio a leer el Tercer abecedario de Francisco de Osuna. Las curas en Becedas fueron inútiles e incluso peores y en julio de 1539 la familia decidió llevarla de regreso a Ávila. Durante cuatro días Teresa estuvo prácticamente muerta y si no se la enterró fue sólo porque Don Alonso rechazaba decididamente la idea de la muerte; su hija en efecto estaba viva y al final se despertó delirando e incapaz de moverse. La recuperación completa tardó años y la Santa atribuyó el favor a San José que a partir de ese momento se convertiría en su patrono y por él siempre manifestó una especial devoción. Con la enfermedad empezó también para la monja Teresa una fuerte y larga crisis espiritual que, con con altibajos, duró alrededor de 18 años. En 1543 murió su padre Don Alonso al que asistió durante la agonía; tres años después falleció en Quito su hermano Antonio que, como los otros, se había ido a las Indias buscando fortuna a consecuencia de la crítica situación financiera de la familia. Durante esta dolorosa etapa de su vida, tuvo esporádicas manifestaciones místicas, y su crisis espiritual terminó tras una personal experiencia profunda de Dios delante de un «Cristo muy llagado» (1554) y que ella misma definió de «conversión», en ésta desempeñó un papel importante la lectura de las Confesiones de San Agustín. A partir de ese momento empezó una nueva fase espiritual, que si no estuvo exenta de dudas y amarguras, sin embargo se caracterizó por copiosos favores espirituales y una mayor percepción de la presencia de Dios. En esa época Teresa trató con personas más profundas en la vida espiritual, con un «caballero santo» y con el clérigo Gaspar Daza, a los que presentó una relación escrita de su experiencia mística que fue juzgada por ellos como obra del demonio, de forma que, al verla tan desolada, la pusieron en contacto con el jesuita Diego de Cetina (los jesuitas habían fundado Su Compañía en Ávila en 1551). En esos días encontró a San Francisco Borja que transitaba por Ávila. Por un estado de salud precario y por causa también de la incomprensión de su experiencia espiritual, Teresa enfermó otra vez y se le mandó que fuera a casa de Doña Guiomar de Ulloa en Aldea del Palo, al mismo tiempo que su cura espiritual le fue encargada a otro jesuita, el padre Juan de Prádanos; en casa de Doña Guiomar, el día de Pentecostés de 1556, acaeció en su alma lo que ella llamó su «segunda conversión». Más tarde se le asignó a un nuevo confesor, también jesuita, el joven p. Baltasar Álvarez. En esta época volvió a tener visiones y fue duramente combatida por si eran tentaciones del demonio. En agosto de 1560 estando en Ávila se encontró con San Pedro de Alcántara, el cual gran ayuda le dio en su vida espiritual. Después de haber tenido una visión espeluznante del infierno hizo propósito de guardar la regla carmelita con mejor perfección. De aquí le nace el deseo de fundar con unas hermanas un nuevo convento según la regla primitiva, al igual que había hecho Pedro de Alcántara (los y las carmelitas vivían según la regla mitigada concedida por el papa un siglo antes). En esa idea de fundar un convento primitivo encontró el favor y el apoyo de Doña Guiomar.
A partir del año siguiente Teresa recibe a otro nuevo confesor, Gaspar de Salazar, jesuita; en ella se va reconfortando y tomando forma la idea de una nueva fundación, todo estaba casi a punto de realizarse, pero una carta del padre provincial le ordenó que fuese a Toledo para vivir una temporada en casa de la recién viuda Doña Luisa de la Cerda y consolarla. En esos días Teresa volvió a encontrarse de nuevo con Pedro de Alcántara y con un nuevo confesor, el padre García de Toledo, el cual le mandó escribir una relación sobre su experiencia religiosa y mística, en fin el Libro de su vida, escrito que se ve concluido en junio de 1562. En ese mismo año, entre protestas de vecinos y de las monjas de la Encarnación, surgió en Ávila la primera fundación el día 24 de agosto: el convento de San José, convento fundado por breve del papa y con jurisdicción del obispo. Aquí en este lugar Teresa vivió cinco años de paz, dedicada a la nueva vida reformada según la primitiva regla carmelita, en ese tiempo compuso el Camino y el libro de las Meditaciones.
En el año 1567 llegó de Portugal a Castilla, fray Giovan Battista Rubeo de Ravenna, general de la Orden del Carmen y el 12 de abril presidía en Ávila el capítulo de la orden de la provincia de Castilla. En esa ocasión Teresa de Jesús buscó protección para su obra reformadora, que el padre Rubeo aprobó y amparó, y también le otorgó patentes para fundar más conventos y hasta la licencia de fundar conventos de frailes en Castilla. La Madre empezó así su largo recorrido por Castilla fundando conventos reformados, por lo que surgieron las comunidades reformadas de Medina del Campo en 1567, Malagón en 1568, Valladolid en 1568, Toledo 1569 y tras conocer a Juan de Yepes, futuro San Juan de la Cruz, y a Mariano Azzaro y Juan Narduch, consiguió fundar en Duruelo el primer convento masculino el 28 de noviembre de 1568.
La fama de santidad que se iba difundiendo y el prestigio por la nueva obra – protegida por el rey Felipe II – hicieron de Teresa un personaje reconocido, tanto que la poderosa y caprichosa princesa de Éboli la invitó, o mejor dicho, la obligó a fundar en sus tierras, en Pastrana. La Santa tuvo que ceder al capricho de la noble dama, pero esta relación llevó muchos problemas a la comunidad de carmelitas. En efecto, unos años después, al quedarse viuda, la princesa de Éboli tomó el hábito de descalza en Pastrana, pero su presencia turbaba tanto la vida conventual que Teresa tomó la decisión en secreto de trasladar la comunidad a Segovia donde abrió una nueva fundación en 1574; la princesa denunció a la Santa al tribunal de la Inquisición. Mientras tanto Teresa continuó con su labor incansable de fundadora: la comunidad de Salamanca surgió en 1570, aquí alrededor de 1573 empezó a escribir las Fundaciones; el convento de Alba de Tormes fue fundado en 1571; ese mismo año también fue nombrada priora de Medina pero enseguida la mandaron de priora a La Encarnación, su antiguo convento de Ávila, en donde fue acogida con gran hostilidad, aunque en breve consiguió solucionar los problemas y poner en paz a las monjas las cuales temían que les impusiera la reforma. Años después, terminado su mandato en la Encarnación, rechazó una segunda elección. En 1575 fundó en Beas, aquí conoció al joven carmelita padre Gracián de la Madre de Dios, que venía de Sevilla para ir a Madrid donde le había convocado el nuncio. Beas estaba en la jurisdicción civil de Castilla pero en la eclesiástica de Andalucía, por lo tanto, por deber obediencia al p. Gracián, la madre Teresa tuvo que ir a Sevilla para fundar en ese mismo 1575, aunque no estuviera de acuerdo con esta decisión. Esta fundación de Sevilla le creó muchos problemas, ya que en esa provincia el conflicto con los Calzados era exasperado. En la ciudad que era puerto de comercio con las Indias, Teresa se reencontró con sus hermanos que venían de América, Pedro de Ahumada y Lorenzo con sus tres hijos.
En 1576 dejó Sevilla para ir a Toledo donde escribió Visita de descalzas, Fundaciones y el Vejamen, y empezó la composición de las Moradas; tras la muerte del nuncio Ormaneto se marchó a Ávila para quedarse en el convento de San José bajo la obediencia de la Orden. Fue ése un momento muy difícil para la andariega y su reforma: Gracián fue traicionado y calumniado, Juan de la Cruz resultaba desaparecido (estaba secuestrado por los Calzados), el licenciado Padilla, su defensor, tenía problemas con el tribunal de la Inquisición; el nuevo nuncio Filippo Sega se mostraba hostil y decidido a acabar con todos ellos; Rubeo, que en el pasado había sido benévolo con la reforma teresiana, acababa de morir. Teresa estaba cada vez más enferma y fatigada, tras caer de una escalera se rompió el brazo izquierdo, y empezó a ir con báculo asistida por la hermana Ana de San Bartolomé. A pesar de todo eso tenía fuerzas para nuevas fundaciones: Caravaca, Villanueva de la Jara y Palencia en 1580 y finalmente Soria y Burgos en 1581, y al mismo tiempo, poco a poco se iban redactando las Constituciones definitivas y por fin el capítulo de Alcalá eligió como provincial al padre Gracián.
Al ir de Soria a Ávila, ya muy enferma fue convocada a Alba por la duquesa, aquí Teresa de Ávila expiró el día de San Francisco de Asís, en torno a las nueve de la tarde del jueves 4 de octubre de 1582 (15 de octubre en el nuevo calendario gregoriano que se iba cambiando en esa época) entre los brazos de la beata Ana de San Bartolomé.
Fue proclamada beata el 24 de abril de 1614 por el papa Paulo V; el 16 de noviembre de 1617 las Cortes españolas la declararon Patrona de España, título confirmado por Urbano VIII en 1627. El 12 de marzo de 1622 fue canonizada Santa de la Iglesia universal junto con San Isidoro, San Filippo Neri, San Ignacio de Loyola y San Francisco Xavier. El papa Paolo VI en 1965 con breve Lumen Hispaniae la consagró Patrona de los Escritores católicos de España y el 27 de septiembre de 1970 la proclamó Doctor Ecclesiae, segunda mujer después de Santa Catalina de Siena, y primera carmelita antes que Santa Teresa del Niño Jesús.

Obras

Elenco de las obras, género, fecha de composición, autógrafos
- Libro de la Vida, autobiografía introspectiva; 1ª redacción 1562, parte quizá perdida, parte confluida en la 2ª redacción 1563-65.
Autógrafo: Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial.
- Camino de Perfección, manual para comunidades cristianas, 1566 1ª redacción, 1566-1567 2ª redacción.
Autógrafo: Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial, 1ª redacción.
Autógrafo: convento de las Madres Carmelitas Descalzas de la Concepción del Carmen de Valladolid, 2ª redacción.
- Castillo interior o Las Moradas, libro de teología mística; 1577.
Autógrafo: convento de las Madres Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Sevilla.
- Libro de las Fundaciones, crónica de la Reforma; 1573 caps. 1-9, 1574-1576 caps. 10-20, 1576 caps. 21-27, 1580-1582 caps. 29-31.
Autógrafo: Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial.
- Cuentas de conciencia o Relaciones y Mercedes, 66 textos de carácter histórico y autobiográfico compuestos entre 1560 y 1681.
Autógrafos casi todos perdidos.
- Conceptos del amor de Dios o Meditaciones sobre el «Cantar de los Cantares», glosa bíblica; probable 1ª redacción 1566, 2ª 1572-1575.
Autógrafo quemado por la misma Santa.
- Exclamaciones o Meditaciones del alma a Dios, «salterio íntimo y lírico»; datación incierta.
Autógrafo perdido.
- Constituciones, texto jurídico; 1º núcleo antes de 1567, la Santa las modificó antes de marzo de 1581.
Texto original perdido
- Visita de descalzas o Modo de visitar los conventos, texto normativo; 1576.
Autógrafo: Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial.
- Poesías, una treintena de textos poéticos varios; datación incierta.
Se conservan restos autógrafos de cinco poemas.
- Vejamen, breve escrito humorístico; 1576-1577.
Autógrafo: convento de las Madres Carmelitas Descalzas de San José de Guadalajara.
- Desafío espiritual o Respuesta a un desafío, breve escrito humorístico; 1572-1574.
Autógrafo perdido.
- Cartas, se conocen 450 ejemplares y numerosos fragmentos; 1546-1582.
- Se conservan también en autógrafo o copia con garantía de autenticidad apuntes ocasionales, cartas de pago, memoriales, escritos sueltos.

Ediciones príncipes

- Regla primitiva y Constituciones de las monjas descalças de la Orden de nuestra Señora la Virgen María del Monte Carmelo, Salamanca, Herederos de Mathías Gast, 1581.
- Avisos espirituales y Camino de perfección, Evora, Viuda de Andrés de Burgos, 1583.
- Los libros de la Madre Teresa de Iesús, fundadora de los monasterios de monjas y frayles Carmelitas descalços de la primera regla, Salamanca, por Guillermo Foquel, 1588, (Textos editados: La Vida, Relaciones, Camino de perfección, Las Moradas), edición a cargo de Fray Luis de León.
- Los libros de la madre Teresa de Jesús..., Barcelona, Impreso en casa de Jayme Cedrat, 1588.
- Los libros de la Madre Teresa de Iesús, fundadora de los monasterios de monjas y frailes Carmelitas descalços de la primera regla. En Salamanca, por Guillermo Foquel, 1589 (Textos editados: La Vida, Camino de perfección, Exclamaciones, Las Moradas, Los Avisos, «más algunas nuevas notas»), segunda edición a cargo de Fray Luis de León.
- Libro de las Fundaciones de las Hermanas Descalças Carmelitas que escriuió la Madre Fundadora Teresa de Iesús, Bruselas, en casa de Roger Velpio y Huberto Antonio, 1610.
- Conceptos del Amor de Dios escritos por la Beata Madre Teresa de Jesús sobre algunas palabras de los Cantares de Salomón. Con unas anotaciones del P.M.FR. Geronymo Gracián de la Madre de Dios, carmelitano. En Bruselas, por Roger Velpio y Huberto Antonio, impresores, 1611.
- Tratado del modo de visitar los conventos de religiosas descalzas de Nuestra Señora del Carmen, Madrid, 1613.
- Cartas de Santa Teresa de Jesús, Madre y Fundadora de la Reforma de la Orden de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva observancia, Madrid, Imp. del Mercurio.
- Cartas... [y Avisos] con notas del Excelentíssimo Don Jvan de Palafox y Mendoza, Zaragoça, por Diego Dormer, 1658.
- Cartas de Santa Teresa de Iesu... de la orden de nuestra Señora del Carmen... son notas del... Señor Don Iuan de Palafox y Mendoza Obispo de Osma recogidas por orden del... padre Fr. Diego de la Presentación ... de los carmelitas Descalzos, Barcelona, Imprenta de los Padres Carmelitas Descalzos, sin fecha (fecha de aprobación 1657).
- Todas las poesías de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Jesús, recogidas y publicadas por W. Strock, Monastero (sic), 1854.

Ediciones recientes (se indican unas pocas de relevancia)

- Obras de Santa Teresa de Jesús, editadas y anotadas por el P. Silverio de Santa Teresa, C. D., Burgos, Tipografía de «El Monte Carmelo», 1915-1926, 9 tomos.
- Obras de Santa Teresa, por Efrén de la Madre de Dios y Otger Steggink, B.A.C., Madrid, 1951 y ss.
- Obras completas, revisión textual, introducción y notas de E. Llamas, T. Egido, D. De Pablo Maroto, J. Vicente Rodríguez, F. Antolín, L. Rodríguez Martínez, Madrid, Editorial de Espiritualidad, 1984, 3ª edición.
- Obras completas, texto revisado y anotado por Fr. Tomás de la Cruz, C. D., Editorial “Monte Carmelo”, Burgos, 1971 y ss.

Traducciones

A partir de la muerte de la Santa se empezaron a editar innumerables traducciones hasta hoy en día. Se dan aquí sólo algunas de las primeras en las mayores lenguas europeas.

FLAMENCO
- Obras, Amberes, Roger Velpio, 1608.

FRANCÉS
- Les Trois livres de la Mère Térèse de Jésus, l’un de sa Vie, le second intitulé le Chemin de perfection, et le troisiesme, le Chasteau, ou Demeure de l’âme, nouvellement traduicts d’espagnol en françois par les vénérables religieux de la Chartreuse de Bourgfontaine, Paris, G. de la Noüe, 1601.
- Le Première Règle d’Albert, patriarche de Hiesusalem, confirmée et corrigée par nostre Saint Père Innocent quatrième, pour les religieux du Mont-Carmel (Constitutions des religieuses carmélites de la première observance, nommés les déchaussées, faictes… par la Mère Térèse de Jésus, Bruxelles, R. Velpius, 1607.
- Histoire des fondatiosn des soeurs Carmélines déchaussées escritte par leur bienheureuse mère fondatrisse Térèse de Jésus… traduitte d’espagnol en françois par le R.P. Denys de la Mère de Dieu, Paris, S. Huré, 1616.
- Concepcions de l’amour de Dieu. Ecrites par la Bienheureuse Mère Terese de Jésus, sur les Cantiques des Cantiques de Salomon. Avec les annotacions du R. P. Hiérome Gracian de la Mére de Dieu, de l’§Ordre des Carmes. Traduit d’Espagnol en François par Barthélemy de Viette, Lyonnais. Lyon, chez Loys Mugeut, 1616.
- Concepcions de l’amour de Dieu…Trad. par Ferdinand de Maubus, seigneur de Schoondorp, gentilhomme lillois, Lille, 1617.
- Traicté de la manière de visiter les monastères des religieuses réformées de l’ordre de Nostre-Dame du Mont-Carmel et de ce qu’elles doivent faire et observer en telles occasions, composé par la saincte mère Térese de Jésus, Paris, R. Thierry, 1617.
- Les Oeuvres de la sainte mère Thérèse de Jésus traduictes par le Père Cyprien de la Nativité de la Vierge, Paris, F. Leonard, 1667.

INGLÉS
- The lyf of the mother Teresa of Iesus, foundresse of the monasteries of the discalced or bare-footed Carmelite nunnes and fryers, of the first rule. Written by her self, at the commaundement of her ghostly father, and now translated into English, out of Sapnish by W.M. of the Society of Iesus, imprinted in Antwerp, for Henry Iaye, 1611.
- The flaming hart or The life of the glorious S. Teresa foundresse of the reformation, of the order of the All-Immaculate Virgin-Mother, our B. Lady, of Mount-Carmel. This history of her life was written by the Saint her selfe in Spanish and is newly, now, translated into English, in the yeare of our Lord God, 1642, Antwerpe, printed by Iohannes Meursius, 1642.
- The Works of Saint Teresa, 1669. (trad. de Abraham Woodhead).

ITALIANO
- Antes de 1590 parece que se editó Los libros, por el Obispo de Novara.
- Costituzioni Genova 1593.
- 1598 una segunda obra Sclamazioni o Meditationi dell’anima a Dio…,
- Teresa di Gesù, Vita della M. Teresa di Giesù. Fondatrice delli Monasteri delle Monache e Frati Carmelitani Scalzi della Prima Regola. Tradotta dalla lingua Spagnuola nell’Italiana, dal Reverendissimo Monsig. Francesco Bordini della Congregazione dell’Oratorio Arcivescovo e Vicelegato d’Avignone. In Roma appresso Guglielmo Facciotto 1599.
- Esclamazioni Firenze, Giulio Zanchini da Castiglionchio tradusse, senza modificarne il dettato, le 1599.
- Teresa di Gesù, Camino di Perfettione che scrisse per le sue Monache la B. Madre Teresa di Giesù Fondatrice de’ Frati e delle Monache Scalze Carmelitane. Tradotto della lingua Spagnuola nella Italiana da Francesco Soto Sacerdote della Congregazione dell’Oratorio di Roma, In Roma MDCIII. Appresso Stefano Paolini. Ad Istanzia di Iacomo Vernice. Il volume contiene anche: Le Mansioni overo Castello Interiore… ed altre opere, 1603.
- Concetti dell’Amor di Dio scritti da Santa Teresa Carmelitana sopra alcune parole della Cantica, nuovamente tradotti dalla lingua spagnola nell’italiana. In Pavia, per Gio. Batt. Rossi, 1623.
- Opere spirituali della Santa Madre Teresa di Giesù, Fondatrice delle monache e frati Carmelitani Scalzi. Di nuovo corrette conforme agli originali manoscritti e divise in due tomi. Con due tavole, una de’capitoli e l’altra delle cose più notabili. Roma, presso Francesco Moneta, 1641.
- Vita della Madre Teresa di Giesù, fondatrice …tradotta da Mons. G. Francesco Bordini, In Venezia, appresso Giovanni Alberti, 1618.
- Vita di S. teresa di Giesù, fondatrice di molti monasteri di monache e de’frati Carmelitani Scalzi della primitiva regola. Opera et a Monasteri ed a qual si voglia persona utilissima, tradotta dalla lingua spagnola nell’italiana dal reverendiss. Monsig. Gio. Francesco Bordini della Congregazione dell’Oratorio, Arcivescovo e Vicedelegato di Avignone. Con due tavole, una de’capitoli, e l’altra di tutte l’opere che se contengono. …In Venetia, presso Pietro Maria Bertano, 1636. 8-591 p. 23 cm.
Titulus adiunctus: Opere Spirituali di Santa Teresa, cioè: …Concetti dell’Amor di Dio… .
- Opere spirituali della Santa Madre Teresa di Giesù, Fondatrice delle monache e frati Carmelitani Scalzi. Di nuovo corrette conforme agli originali manoscritti e divise in due tomi. Con due tavole, una de’capitoli e l’altra delle cose più notabili. Roma, presso Francesco Moneta, 1641.

LATÍN
- Obras, 1610.
- Opera S. Matris teresae de Iesu Carmelitarum Discalceatorum et Discalceatorum Fundatricis in duas partes distincta studio et opera Mathiae Martínez Middelburgii ex hispanico sermone in latinum conversa, Coloniae Agrippinae, apud Joannem Kinckum, 1626-1627.

PORTUGUÉS
- Libro nomado castillo curioso, Lisboa, Imp. Antonio Alvarez, 1654.
- Collecçaõ espiritual de varias obras da …Santa Theresa de Jeusu. Tra. das obras que em castelhano escreveu... pelo Padre Joam Nines Varela, Lisboa, na Offic. Antonio Pedrozo Galarão, 1737.

Bibliografía Crítica

Selección de bibliografía crítica

Repertorios bibliográficos

- Vicente de la Fuente, Escritos de Santa Teresa de Jesús, Madrid, M.Rivadeneyra, 1861.
- Henri Parent de Curzon, Bibliographie thérésienne. Ouvrages français et étrangers sur Sainte Thérèse et sur ses ouvres. Bibliographie critique, Paris, Imp. G. Picquoin, 1902.
- Silverio de la Madre de Dios, Ensayo de bibliografía general y crítica de la Vida y Obras de Santa Teresa de Jesús, (trabajo premiado en el Certamen abierto por la R.A.E. 4 de marzo de 1915) y Bibliografía en Obras de Santa Teresa de Jesús, Burgos, Tipografía “El Monte Carmelo”, 1915-1926, 9 vols., vol. I ps. LXVII-CX.
- José Ignacio Valentí, Estudio crítico-bibliográfico sobre las obras de Santa Teresa de Jesús, Reus, Tip. Sanjuán Hnos., 1916.
- Otilio del Niño Jesús O.C.D., Bibliografía teresiana en Obras Completas de Santa Teresa de Jesús, I BAC 74, Madrid, La Editorial Católica, 1951, pp. 25-127.
- María Jiménez Salas, Santa Teresa de Jesús: Bibliografía fundamental, Madrid, C.S.I.C., 1962 (Cuadernos Bibliográficos, VI).
- Simeón a S. Familia O.C.D., Bibliographia operum Sanctae Teresiae a Iesu typis editorum (1538-1967), Roma, Edizioni del Teresianum, 1969.
- Antonella Roccetti, Bibliografía en Antropología Teresiana: Acercamiento a Teresa de Ávila, Universidad de Oviedo, Departamento de Filología Española, 1999 (tesis doctoral).

Historia y biografía

Obras antiguas
- Francisco de Ribera, S.J., La vida de la Madre Teresa de Iesús, fundadora de las Descalças y Descalços Carmelitas, compuesta por el P. Doctor... de la Compañía de Iesús y repartida en cinco libros, Salamanca, Pedro Lasso, 1590; ed. moderna Madrid, Edibesa, 2004.
- Jerónimo Gracián de la Madre de Dios, Declaración en que se trata de la perfecta vida y virtudes heroicas de la Santa Madre Teresa de Jesús y de las fundaciones de sus monasterios, Bruselas, 1611; reeditada por Padre Silverio de Santa Teresa O.C.D. en Biblioteca Mística Carmelitana, Burgos, 1933, vol. 16, pp. 485-510.
- Bernardus a Iesu María O.C.D., Acta Authentica Canonizationis Sancate Virginis et Matris Theresiae a Iesu, fundatricis reformationis ordinis Beatissimae Virginis Mariae de Monte Carmelo, Barcelona, 1622.
- Jerónimo de San José O.C.D., Historia del Carmen Descalzo, Madrid, por Francisco Martínez, 1637.
- Julián de Ávila, Vida de Santa Teresa de Jesús, por el maestro Julián de Ávila, primer capellán de la santa, obra inédita anotada y adicionada por Don Vicente de la Fuente, Madrid, Antonio Pérez Dubrull, 1881.
- Fray Luis de León, De la vida, muerte, virtudes y milagros de la Santa Madre Teresa de Jesús en María de San José (Salazar) O.C.D, Libro de recreaciones. Ramillete de mirra. Avisos, máximas y poesías de..., ed. por Padre Silverio de Santa Teresa, Burgos, Tipografía “El Monte Carmelo”, 1913.

Estudios modernos

- P. Silverio de Santa Teresa Preliminares en Obras de Santa Teresa de Jesús, C. D., Burgos, Tipografía de «El Monte Carmelo», 1915-1926, vol. I, pp. XI-CXIV.
- Gabriel de Jesús, La Santa de la Raza. Vida gráfica de Santa Teresa de Jesús, Madrid, J. Sánchez de Ocaña, 1929-1945, 4 vols.
- Crisógono de Jesús Sacramentado, Santa Teresa de Jesús, Barcelona, Editorial Labor, 1936.
- Narciso Alonso Cortés, Pleitos de los Cepeda en Boletín de la Real Academia Española, 25, 1946, pp. 85-110.
- Marcelle Auclair, La vie de sainte Thérèse d’Avila. La dame errante de Dieu, París, Editions du Seuil, 1950.
- Efrén de la Madre de Dios, Tiempo y vida de Santa Teresa. Teresa de Ahumada, en Obras completas, Madrid, B.A.C., 1951.
- Efrén de la Madre de Dios O.C.D. y Otger Steggink O. Carm., Tiempo y vida de Santa Teresa, Madrid, La Editorial Católica, 1968.
- Rodolphe Hoornaert, Sainte Thérèse d’Avila. Sa vie et ce qu’il faut avoir lu de ses écrits, Bruges-París, Ch. Beyaert, 1951.
- Rosa Rossi, Teresa d’Avila, Ed. Riuniti, Roma, 1983.
- Teófanes Egido, El linaje judeoconverso de Santa Teresa. Pleito de hidalguía de los Cepeda, Madrid, 1986.



Estudios generales
- Pontificia Facultas Theologica Teresianum, De convenientia declarandi S. Teresiam a Iesu Virginem Ecclesiae Doctorem, Roma, 1969.
- AA.VV., Introducción a la lectura de Santa Teresa, Madrid, Editorial de Espiritualidad, 1978.
- Antonio Fortes, Léxico de las obras de Santa Teresa de Jesús, Roma, Archivo General O.C.D, 1993 y Léxico de Santa Teresa de Jesús, Burgos, Editorial Monte Carmelo, 1997.
- Concordancias de los escritos de Santa Teresa, por Juan Luis Astigarraga y Agustín Borrel vols. 1-2, por Fray Luis de San José vol. 3, Burgos, Editorial Monte Carmelo, 2000.



Espiritualidad teresiana
- Crisógono de Jesús Sacramentado, La escuela mística carmelitana, Madrid-Ávila, Ed. “El Mensajero de Santa Teresa”, 1930.
- Crisógono de Jesús Sacramentado, Doctrina de Santa Teresa, Ávila, Imp. Sigirano Díaz, 1940.
- Daniel de Pablo Maroto, Dinámica de la oración. Acercamiento del orante moderno a Santa Teresa de Jesús, Madrid, Editorial de Espiritualidad, 1973.
- Otger Steggink, Experiencia y realismo en Santa Teresa y San Juan de la Cruz, Madrid, Editorial de Espiritualidad, 1974.
- Tomás Álvarez, Santa Teresa y la Iglesia, Burgos, Editorial Monte Carmelo, 1980.

Arte literario teresiano
- Mancini G., espressioni letterarie dell’insegnamento di Santa Teresa d’Avila, Roma, Istituto di Filologia Romanza dell’Università di Roma, 1955.
- Ramón Menéndez Pidal, El estilo de Santa Teresa en La lengua de Cristóbal Colón, Madrid, Espasa-Calpe, 1958.
- Américo Castro, Teresa la Santa y otros ensayos, Madrid, Alfaguara, 1972.
- Rosa Rossi, Esperienza interiore e storia nell’autobiografia di Teresa d’Avila, Bari, Adriatica Editrice, 1977.
- Efrén de la Madre de Dios y O. Steggink, Tiempo y vida de Santa Teresa, Madrid, La Editorial Católica, 1951 y ss.
- Víctor García de la Concha, El arte literario de Santa Teresa, Barcelona, Ariel, 1978.
- Giancarlo Mancini, Teresa d’Avila. La libertà del sublime, Pisa, Giardini Editori e Stampatori in Pisa, 1982.
- Patricio Peñalver, La mística de Santa Teresa en La mística española (siglos XVI y XVII), ed. Akal, Madrid, 1997, pp. 59-76.
- Salvador Ros García (coordinador), La recepción de los místicos. Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, Salamanca, Ediciones Universidad Pontificia – Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista, 1997.
- Juan Antonio Marcos, Mística y subversiva. Teresa de Jesús, Madrid, Editorial de Espiritualidad, 2001.

Enlaces de interés

Texto Representativo

Desde a un poco, fue tan arrebatado mi espíritu, que casi me pareció estaba del todo fuera del cuerpo; al menos no se entiende que se vive en él. Vi a la Humanidad sacratísima con más excesiva gloria que jamás le había visto. Representóseme, por una noticia admirable y clara, estar metido en los pechos del Padre. Esto no sabré decir yo como es; porque, sin ver, me pareció me vi presente de aquella Divinidad. Quedé tan espantada y de tal manera, que me parece pasaron algunos días que no podía tornar en mí; y siempre me parecía traía presente aquella majestad del Hijo de Dios, aunque no era como la primera. Esto bien lo entendía yo, sino que queda tan esculpido en la imaginación, que no lo puede quitar de sí – por en breve que haya pasado – por algún tiempo; y es harto consuelo y aun aprovechamiento.

(Libro de la Vida, en Obras completas, Madrid, Editorial de Espiritualidad, 1984, p. 277)


Pocas cosas que me ha mandado la obediencia, se me han hecho tan dificultosas como escribir ahora cosas de oración; lo uno, porque no me parece me da el Señor espíritu para hacerlo ni deseo; lo otro, por tener la cabeza tres meses ha con un ruido y flaqueza tan grande, que aun los negocios forzosos escribo con pena. Mas, entendiendo que la fuerza de la obediencia suele allanar cosas que parecen imposibles, la voluntad se determina a hacerlo muy de buena gana, aunque el natural parece que se aflige mucho; porque no me ha dado el Señor tanta virtud que el pelear con la enfermedad continua y con ocupaciones de muchas maneras se pueda hacer con gran contradicción suya. Hágalo el que ha hecho otras cosas más dificultosas por hacerme merced, en cuya misericordia confío.


(Castillo interior en Obras completas por Tomás Álvarez, Burgos, Editorial Monte Carmelo, 2004, p. 660).

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