Escritoras y Pensadoras Europeas

Enrichetta Caracciolo (1821 - 1901)

por Juana Verdú López

Enrichetta Caracciolo

Enrichetta Caracciolo nace en Nápoles en 1821, hija de un mariscal del ejército napolitano y de Teresa Cutelli, una noble palermitana. Era la quinta de siete hermanas en una familia que mantenía la tradición de recluir a las hijas en un convento, salvo que éstas fueran las primogénitas. Este hecho marcó su vida, pues tras la muerte del padre, siendo aún adolescente, su madre decide contraer segundas nupcias y se plantea la conveniencia de enviar a Enrichetta al convento de San Gregorio Armeno de Nápoles. Al conocer las intenciones de su madre, se niega a abandonar la casa de una de sus hermanas casadas, pero Teresa Cutelli la acusa de insubordinación a la Polizia Del Carretto y es obligada a ingresar en el convento, donde las monjas le imponen los hábitos.

En este ambiente Enrichetta no se encuentra agusto: su interés por la cultura choca con la rudeza de sus compañeras, incultas la mayoría de ellas. Además, sus labores como sacristana y el contacto que ello conlleva con sacerdotes y clérigos la convierten en objeto de habladurías.

En 1846, animada por el clima de esperanza en el "papa liberal", presentó a Pio IX la primera de una serie de instancias solicitando la anulación de sus votos o, al menos, una dispensa temporal por motivos de salud. Pero, en contra de la voluntad del pontífice, el arzobispo de Nápoles, Riario Sforza, le deniega su petición.

En 1848, se ganó la fama de revolucionaria al elevar sus plegarias por la caída de la tiranía y el triunfo de la nación. Además, aprovechó la libertad de presa para leer el diario de la oposición en voz alta y que todas supieran cuáles eran sus preferencias. La nueva apertura política la animó a escribir a Pio IX una carta donde denunciaba el internamiento forzoso en los conventos al que se veían sometidas tantas jóvenes.

Con la represión borbónica, Enrichetta quema sus memorias por miedo a las repercusiones que pudieran tener sus palabras sobre ella y su familia. Mientras, recibe del Papa la autorización para abandonar el convento di San Gregorio e ingresa en el Conservatorio di Costantinopoli. Allí se encuentra con que la abadesa, leal a La Curia y a los Borbones, somete su actividad a una férrea censura: le prohibe la lectura de cualquier libro que no fuera religioso y le requisa la correspondencia. Aun así, Enrichetta consigue hacer salir cartas escondidas en el cesto de la ropa sucia.

Algunos de sus escritos llegan a manos de Pio IX a través de Riario Sforza, cuya intención es impedir que el Papa ceda a las súplicas de Teresa Cutelli para que liberen a su hija. Sólo los problemas de índole nerviosa que padece Enrichetta consiguen que ésta se reúna con su madre en 1849. Pero un año después, vuelve a sufrir la persecución de Riaro Sforza, quien le retira la asignación que recibe y la obliga a vivir de la caridad familiar. Aun así, gracias a la intervención de su amigo el sacerdote Spaccapietra, Enrichetta consigue su propósito de vivir con la madre y recuperar la pensión. El Arzobispo no cede en su persecución y en 1851, estando en casa de una hermana, es detenida y conducida a Mondragone. Allí Enrichetta se niega a comer y se plantea el suicidio, llegando a clavarse un puñal en el pecho tras once días de reclusión y ayuno. Tras sobrevivir al intento de acabar con su vida, aguanta un año de aislamiento antes de que Monseñor Ferretti interceda por ella para que le concedan un permiso para visitar a su madre agonizante. Tras la muerte de ésta, consigue, por mediación de una tía, que la Sacra Congregazione dei Vescovi envíe un médico que le prescribe una cura en el Balneario de Castellammare. Queda claro que esto no era más que una estratagema para liberar a Enrichetta del Arzobispo de Nápoles. En este lugar gozó de una relativa libertad hasta que regresa de forma clandestina a Nápoles para continuar con su lucha.

El siete de septiembre de 1860, Enrichetta entrega los hábitos y recupera, así, la libertad que tanto había perseguido. Poco tiempo después contrae matrimonio con Giovanni Greuther, un ptriota napolitano de origen alemán.

En 1864, publica sus memorias y tienen tan buena acogida que se vuelven a publicar en años sucesivos. Además son traducidas al francés, inglés, español, alemán, griego y húngaro.

En 1886, publica "Un delito impunito": un hecho histórico que narra el asesinato de una joven a manos de un sacerdote al que había rechazado.

En 1881 se representa "La fuerza del honor" en Nápoles y obtiene una buena acogida.

Fue corresponsal de diarios políticos, entre los que se encuentran La rivista partenopea di Napoli, La Tribuna di Salerno e Il Nomade di Palermo.

Formó parte de numerosas asociaciones, destacando su pertenencia a la logia masónica Il Vessillo Della Carità ed Annita.

En 1866, con ocasión de la tercera guerra de la independencia, publica la Proclama alla Donna Italiana donde exhorta a las mujeres a que apoyen la causa nacional.

En 1867, forma parte, junto con su hermana Giulia Cigala Caracciolo y otras damas, del Comitato Femmenile napoletano que apoya la propuesta de ley de Salvatore Morelli a favor de los derechos de las mujeres.

En 1869, mientras se celebra el Concilio Vaticano, participa en el Anticoncilio del "libero pensiero" promovido por Ricciardi en Nápoles.

A pesar de su compromiso por la patria y su impecable labor como escritora y periodiasta, esta mujer ejemplar no recibe el reconocimiento que se merece por parte de las instituciones. Así, a los setenta años, cuando Francesco Sciarelli escribe su biografía, Enrichetta vive sola, viuda e ignorada por todos.

Enrichetta Caraccilo muere en 1901.

(Información extraída de "Il Risorgimento invisible. Profili biografici" de Laura Guidi)

Obras

* Misteri del chiostro napoletano: memorie, Firenze 1864.

* Un delitto impunito: fatto storico del 1838. Dramma in 5 atti, Napoli 1866.

* Proclama alle Donne d'Italia, Napoli 1866.

* I miracoli, 1874.

* La forza dell'onore ( dramma).
Un episodio dei misteri del Chiostro Napolitano: dramma in 5 atti di Enrichetta Caracciolo Forino ex monaca benedettina, Roma 1883.

Traducciones

* Mysteries of the Neapolitan Convents with a Brief Sketch of the Early Life of the Authoress
by Henrietta Caracciolo, J S Redfield (Translator) London, 1867.

* Mystères des couvents de Naples. France, 1865 .

* Verborgenheden der Napolitaanse kloosters. Gedenkschriften van Enrichetta Caracciolo, gewezene Benedictijner non. Netherlands, 1865 .

* De geheimen van het Napelsche klooster geopenbaard van Enrrichetta Caracciolo. Netherlands, 1895

Según consta en su biografía la obra"Misteri del chiostro napoletano" también se tradujo al español, griego y húngaro.

Bibliografía Crítica

* Maria Rosa Cutrufelli, Nota critica, prefaz. a Misteri del chiostro napoletano di E. Caracciolo, Firenze, Giunti 1998

* La genealogia della famiglia Caracciolo di Francesco Fabris riveduta e aggiornata da Ambrogino Caracciolo, Napoli 1966

* Francesco Sciarelli, Enrichetta Caracciolo dei principi di Forino ex monaca benedettina, Napoli 1891

* Alfonso Scirocco, Il dibattito sulle soppressioni delle corporazioni religiose nel 1864 e i Misteri del Chiostro napoletano di Enrichetta Caracciolo, "Clio", 2, 1992, pp. 215-233.

BIBLIOGRAFÍA DE GENERO

* "The Feminist Encyclopedia of Italian Literature", Rinaldina Russell

Enlaces de interés

Texto Representativo

AL LETTORE

Scrivendo queste Memorie niente altro mi son proposta che confermare, quanto è da me, con argomenti di fatto, l'opportunità e la giustizia del Decreto col quale si sopprimono dal Governo italiano i conventi, e disingannare a un tempo coloro, se pur ne restano ancora di buona fede, che tenesser quei luoghi per asili di tutte le religiose virtù.

Che la gente chiusa ne' conventi sia ormai inutile affatto alla società, non v'è chi l'ignori. Ma non basta: voglionsi pure svelare certi misteri, per mostrarla non tanto inutile quanto, e anche più, nociva, siccome quella che rappresenta un ordine d'idee in opposizione e in contrasto con le idee non pur professate dagli uomini meglio pensanti del secolo, ma già radicate eziando nella pubblica e generale opinione.

Senza la reclusione monastica, tante giovanette d'ingegno peregrino si sarebbero elle vedute, per isnaturatezza di parenti e per sobbillamento di confessori, sepolte in carceri inaccessibili a ogni lume sociale, a ogni voce dell'umanità? Poi, nel pentimento d'un voto che le strappava irrevocabilmente agli affetti e ai doveri della famiglia pe' quali erano state create dal Signore, dopo una esistenza cachettica, scendere immature nella tomba, senza il compianto della madre, delle sorelle, delle congiunte e delle compagne?
So che non pochi, né inoperosi sono, colla sottana e senza, i partigiani del monachismo; e che potrebbero essi obiettare, che, se veri fossero i miei giudizi intorno agli effetti della reclusione monastica, tutte le monache, ora che ne hanno la libertà, avrebbero già abbandonato i chiostri; il che non avviene, massime nelle nostre province meridionali.

Risponderò che i confessori di quelle infelici fanno loro prima, anzi sola ed esclusiva cura del deprimerne e immiserirne gli spiriti, insinuandovi massime d'egoismo e di misantropi, che non sono certamente quelle della religione di Cristo, facendo lor vedere fuori del parlatorio la perdizione e l'abisso; mostrando sul limitare del chiostro le maledizioni del Cielo e i fulmini di Ronma, pronti a scoppiare sul capo di chi osasse oltrepassare. D'altronde la mia narrazione è di fatti recentissimi: io cito date, luoghi, persone: ognuno potrà riscontrar la verità agevolmente.

Mi si potrà piuttosto apporre d'aver taciuto qualche particolare che mi riguarda, d'aver lasciato nell'ombra alcune vicende non indegne forse di esser tratte a miglior luce: ma io risponderò che il danno è tutto mio, avendo più d'una volta con ciò tolto alle mie Memorie il vantaggio del colorito e quel drammatico rilievo che le avrebbe fatte più attrattive. Ma a quel silenzio e a quelle omissioni fui indotta dal rispetto dovuto agli estinti, alle famiglie, ed anche a me stessa.

Enrichetta Caracciolo
Castellammare (Napoli) 1864.

Imprime / Descarga / Guarda este enlace:

Imprimir Guardar del.icio Google Yahoo RSS
RSS  I+D