Escritoras y Pensadoras Europeas
I+D del Ministerio de Educación y Ciencia (Duración: 3 años. Ref. HUM 2005-06658/FILO)
Investigadora Principal Dra. Mercedes Arriaga
Universidad de Sevilla
Escritoras y Pensadoras Europeas
Giulia Bigolina (1518 - 1569)
por Andrea Gallo
- Período Literario: Renacimiento
- Lengua en la que escribe: Lengua Italiana
Giulia Bigolina fue una interesante e importante «donna di lettere» patavina del siglo XVI. Siempre se ha conservado memoria de su fama y erudición, pero desafortunadamente no se transmitieron sus textos, ni datos biográficos ciertos y completos, hasta el punto que, a partir del siglo XVIII, se empezaron a confundir sus pocas noticias con las de una homónima descendiente suya, vivida cinquenta años más tarde. La valoración moderna de esta muy poco conocida autora del Renacimiento se debe a las ediciones de Valeria Finucci y de Christopher Nissen.
Giulia pertenecía a la familia Bigolini, familia muy antigua cuyo primer documento remonta a 1297; en 1420, los Bigolini aparecen en la «Lista dei nobili» de la ciudad de Padua. Un conocido representante de la familia fue Alessandro Bigolino, que el Sanudo cita como «condottiero» en 1509.
Giulia era hija de Gerolamo Bigolin y Alvisa Soncin, y debió nacer con toda probabilidad antes de 1523, es decir, antes de su hermano Socrate. Sabemos que en 1543 Giulia se casó con Bartolomeo Vicomercato, por lo tanto es probable, según Finucci, que Giulia naciera entre 1518 y 1519. Escasean las noticias ciertas sobre nuestra escritora, lo único fidedigno que sabemos sobre ella aparece en unos documentos de 1542 que nos permiten saber que vivía en Padua y poseía propiedades en el territorio de Montagnana y Camposampiero; otros documentos atestiguan que Giulia Bigolina murió en 1569.
A pesar de las pocas noticias que tenemos, se sabe que la Bigolina fue una autora muy activa y se mantuvo en contacto con los más ilustres círculos culturales de su ciudad. En Padua, en 1540, Daniele Barbaro, Sperone Speroni y Domenico Varchi habían fundado la «Accademia degli Infiammati», entre cuyos miembros destacaban Pietro Aretino y Tiziano, además de Francesco Marcolini, Lazzaro Bonamico, Giuseppe Betussi, Marco Mantoa Benavides, Vincenzo Maggi e Alessandro Piccolomini; este grupo produjo un gran número de obras en prosa y excelentes trabajos sobre la codificación de la letteratura in volgare. Muchos de ellos formaban parte también de la «Accademia degli Elevati», entre los que estaba Bartolomeo Salvatico, «giuresconsulto», al cual Giulia dedicó su novela Urania. La Bigolina estuvo en relación con los personajes más destacados de su tiempo y entre sus amigos se encontraban Sperone Speroni, Tiziano y Aretino, con el cual tuvo intercambio epistolar.
Como escritora era conocida y apreciada en su época, y tampoco fue olvidada después. Se la mencionó entre «le donne notabili nelle lettere», hasta tal punto que Cesarotti afirma que su «novellistica» estuvo al mismo nivel que la poesía de Gaspara Stampa. La Bigolina aparece incluso como personaje en un tratado en forma de diálogo platónico A ragionar d’amore con toda probabilidad de Mario Melechini, conocido con el nombre de Il Mutino. Fue por lo tanto una figura importante del Renacimiento veneto, y, sin embargo curiosa y sorprendentemente, de ella se transmitió sólo la fama, mientras que los textos quedaron inéditos y casi desconocidos.
De Giulia sabemos que fue autora de numerosos cuentos, o más bien novelle. Hoy poseemos sólo el texto de Giulia Camposampiero e Tesibaldo Vitaliani; la novella quedó inédita hasta 1794, cuando el crítico Anton Maria Borromeo la incluyó en la colección Notizia de’ novellieri italiani con el título La novella di Giulia Bigolina raccontata nello amenissimo luogo di Mirabello. Tenemos noticia de otro cuento, Fabula de Pamphilo, pero de éste sólo se ha guardado el título. Según la tradición, Giulia Bigolina fue también una poetisa excelente, y en 1589 Ercole Filogenio mencionó su nombre junto con el de «poetesse illustri» como Vittoria Colonna, Veronica Gambara, Laura Battiferra y Laura Terracina; sin embargo hoy en día sólo se conoce un «sonetto-enigma» (contenido en el ya menciondo cuento) y se sigue desconociendo por completo el resto de su producción en verso.
Sin duda el texto más importante que poseemos de esta autora es la novela Urania; según Finucci, que la ha publicado por primera vez, es el único ejemplo en prosa de este género que una mujer haya escrito en el Renacimiento, o por lo menos el único del que todavía conservamos el texto. Urania nella quale si contiene l’amore d’una giovine di tal nome, fue escrito probablemente entre 1553-58 y se conoce hoy en día por un solo códice, el no 88 de la Biblioteca Trivulziana de Milán. Urania es una novela, pero no en el sentido moderno de novela burgués, sino en el de novela renacentista, una forma que se originó por expansión de la breve novella y que se desarrollará más tarde en la novela barroca. Éste es un texto muy influenciado por el ambiente filosófico-cultural patavino y por la tradición humanística neoplatónica y, como afirma Finucci, Urania «è una storia di amori contrastati, come la Fiammetta e l’Historia de duobus amantibus, ha un asse peripatetico, come i romanzi greci, è una narrazione di evasione, come il Filocolo, e ha degli interludi pastorali, alla maniera dell’Arcadia e degli Asolani. Come nelle commedie, i personaggi ricorrono al travestimento […]. Allo stesso modo della trattatistica, Urania esamina i rapporti conflittuali tra uomo e donna in società (come nei Ragionamenti e nel Libro del cortegiano), e alla maniera dei romanzi cavallereschi si concentra sui motivi dell’onore e della ricerca d’identità (come nel Furioso o, per fare l’esempio che risale a qualche anno dopo, nei Tredici Canti del Floridoro di Moderata Fonte). Urania fa uso di toni alti e bassi, ha elementi comici e momenti giocati sul filo del tragico, offre uno svolgimento a intreccio, si concentra sull’amore monomaniacale di una protagonista femminile dal carattere melanconico e fa ricorso a tutti i trucchi romanzeschi, quali la separazione degli amanti, la triangolazione del desiderio, la peregrinazione, il ritorno a casa l’agnizione, il riconoscimento e il triplo matrimonio finale».
Con Urania Giulia Bigolina trata de afirmar una igualdad entre hombre y mujer, sin reclamar para su género una supuesta superioridad con respecto al hombre, ya que ella no habla de «eccellenza» de las mujeres, sino de «merito»; a este próposito considera fundamental la educación, único medio que permite al hombre y a la mujer ser iguales.
Si, como parece según Finucci, Urania se escribió entre 1553/58, habría que volver a debatir sobre la cuestión de las mujeres que animaban las tertulias en el Renacimiento, por lo tanto no serían Il merito delle donne de Moderata Fonte (1591, pero publicado en 1600) y La nobiltà e l’eccelenza delle donne co’ difetti e mancamenti de gli huomini de Lucrezia Marinella (1601) los primeros textos que reivindican la igualdad moral y social de la mujer, sino que Urania supondría la invención del «trattato femminista» ya cuarenta años antes.
Obras
Obras (de las que se conserva el texto)
Giulia Camposampiero e Tesibaldo Vitaliani o La novella di Giulia Bigolina raccontata nello amenissimo luogo di Mirabello (cuento inédito hasta 1794; datación probable 1548).
Urania (novela inédita hasta hoy en día; datación probable 1553-58).
Ediciones
Giulia Camposampiero e Tesibaldo Vitaliani o La novella di Giulia Bigolina raccontata nello amenissimo luogo di Mirabello, en Antonio Maria Borromeo, Notizia de’novellieri italiani posseduti dal conte Anton Maria Borromeo…con alcune novelle inedite, Bassano, 1794 y en Catalogo de' novellieri italiani posseduti dal conte Anton-Maria Borromeo ..., Bassano, Tipografia Remondiniana, 1805; reeditada: por Christopher Nissen, Tempe, Arizona Center for Medieval and Renaissance Studies, 2004; por Valeria Finucci, Chicago, University of Chicago Press, 2005.
Urania, a cura di Valeria Finucci, Roma, Bulzoni, 2002; edited by Christopher Nissen, Tempe, Arizona Center for Medieval and Renaissance Studies, 2004; edited by Valeria Finucci, Chicago, University of Chicago Press, 2005.
Traducciones
INGLÉS
Urania: The Story of a Young Woman’s Love, & The Novella of Giulia Camposanpiero and Thesibaldo Vitaliano, edited and translated by Christopher Nissen, Tempe, Arizona Center for Medieval and Renaissance Studies, 2004 (incluye la novela Urania y el cuento Novella di Giulia Camposampiero...).
Urania: A Romance, edited and translated by Valeria Finucci, Chicago, University of Chicago Press, 2005 (incluye la novela Urania y el cuento Novella di Giulia Camposampiero...).
Bibliografía Crítica
Ensayos
- Christopher Nissen, Subjects, Objects, Authors: The Portaiture of Women in Giulia Bigolina’s Urania en «Italian Culture», n. 18.2/2000, pp. 15-31.
- Valeria Finucci, Giulia Bigolina e il romanzo in prosa del Rinascimento, en Giulia Bigolina, Urania, Roma, Bulzoni, 2002, pp. 13-66.
- Christopher Nissen, The Motif of the Woman in Male Disguise from Boccaccio to Bigolina en The Italian Novella, edited by Gloria Allaire, New York, Routledge, 2003, pp. 201-217.
- Christopher Nissen, Introduction en Giulia Bigolina, Urania, Tempe, Arizona Center for Medieval and Renaissance Studies, 2004, pp. 1-54.
- Valeria Finucci, Giulia Bigolina and Italian Prose Fiction in the Renaissance, en Giulia Bigolina, Urania, a Romance, Chicago, University of Chicago Press, 2005, pp. 1-35.
Reseñas a la primera edición de Urania, a cura di Valeria Finucci, 2002
- Andrea Gallo, en «Critica letteraria», n. 2/2003, pp. 387-390; en «Padova e il suo territorio», n. 103, 23 giugno 2003, pp. 23-25; en «Notiziario Bibliografico del Veneto», n. 44, dicembre 2003, p. 29.
- Laura Giannetti Ruggiero, en «Annali d’Italianistica», n. 21/2003, pp. 553-555.
- Laura Orsi, en «Filologia e Critica», n. 28/2003, pp. 315-317.
- Naomi Yavneh, en «Renaissance Quarterly», n. 56.4/2003, pp. 1172-1174.
- Judith Bryce, en «Modern Language Review», n. 99.3/2004, pp. 801-802.
- Mario Pozzi, en «Giornale storico della Letteratura Italiana», n. 594/2004, p. 309.
- Roberta Ricci, en MLN, n. 119/2004, pp. 193-199.
- Cristina Mazzoni, en «Annali d’Italianistica», n. 23/2005, pp. 286-288.
Enlaces de interés
- http://www.lib.uchicago.edu/efts/IWW/Bios/A0080.html
- http://muse.jhu.edu/cgi-bin/access.cgi?uri=/journals/mln/v119/119.1ric
- http://members.fortunecity.it/zatad/Index.html
Texto Representativo
Nel tempo che Giufredi, principe più che altro signore che ‘n que’ tempi vivesse bello e piacevole, il bellissimo stato di Salerno pacificamente reggeva, si trovava in quella città una giovane d’assai nobil famiglia, per nome Urania chiamata, la quale oltre che nelle volgari lettere fosse assai convenevolmente dotta e che le Muse sì nelle prose qual nelle rime le fossero amiche, era anche d’uno così nobile animo ornata, che più tosto che un sol vizio da quel suo così bel animo s’avesse veduto uscire, avrebbe eletto di morir mille volte. E perciò tanto la vitrù le piaceva che, udendola posta in altrui raccordare, non potea far, quantunque molto lontani que’ tali virtuosi le fossero stati, che tutta d’onesto e vitruoso amore accesa non se ne fosse.
Era costei per cagion di cotali sue virtudi, più che per gran bellezza che ‘n lei si ritrovasse, da molti nobili giovani di Salerno amata e desiderata, ma lei, che sol di virtù compiacevasi, non conoscendone alcuno de’ molti li quali, sì per goder delle virtù sue qual perché tale era il costume in Salerno, spesse volte a visitar l’andavano, che degno le paresse ch’ella del cor suo gli avesse a far dono, e quantunque a tutti assai grata e benigna nondimeno in se stessa assai lontana da ogni pensiero amoroso.
Ma Amore che, come di molte altre suol fare, così avea deliberato di far di costei crudele scempio, imperciò che contra la forza di così potente signore forza, ricchezza e virtù poco o nulla vagliono, fece perciò che un nobile giovine di quella città, Fabio detto per nome, avendo da molti udito le virtuti della Urania sommamente lodare, ch’egli di conoscerla e d’aver seco qualche onorevol pratica fuor di misura s’accese. E cotesto così gran desiderio ch’egli avea di conoscerla dalla somiglianza de’ costumi e virtù ch’egli teneva con essa lei procedeva, imperciò che, oltre ch’egli fosse nelle latine lettere assai dotto, era ancor di belle creanze sommamente adorno e d’una grazia dal ciel concessagli, la quale ad ogni virtuoso cuore lo facea grato, di modo ch’egli rendea maraviglia a chiunque lo conosceva.
(Giulia Bigolina, Urania, a cura di Valeria Finucci, Roma, Bulzoni, 2002, p. 87)
Traducción Castellana
En la época en la que el príncipe Giufredi, uno de los señores más bellos y agradables de esos tiempos, gobernaba pacíficamente el bellísimo estado de Salerno, se encontraba en aquella ciudad una joven de muy noble familia, la cual se llamaba Urania. Ella era al mismo tiempo docta en las letras vulgares y amiga de las Musas, tanto en la prosa como en los versos, y además era tan virtuosa que habría preferido morirse mil veces antes que salir de ella un solo vicio. Y tanto le gustaba la virtud que cuando oía que ésta se encontraba en alguien, aunque fuera en persona lejana, igualmente por su persona se encendía de honesto y virtuoso amor.
Era ella por causa de sus virtudes, más que por su gran belleza, amada y deseada por muchos jóvenes nobles de Salerno; pero ella, que sólo de las virtudes se complacía, no consideraba digno de entregarle su corazón a ninguno de los muchos que iban a visitarla, bien por admirar sus grandes virtudes, bien por ser éste el hábito en Salerno. Y, aunque con todos fuera amable y les agradeciese su visita, sin embargo ella vivía lejos de todo pensamiento amoroso.
Pero Amor, como suele hacer con muchas otras personas, había deliberado hacer con ella cruel devastación. Y ya que contra el ímpetu de tan poderoso señor ni fuerza, ni riqueza, ni virtud sirven, hizo que un noble joven de aquella ciudad, Fabio, el cual había oído alabar las virtudes de Urania, quisiera conocerla a toda costa y tratar con ella de alguna manera. Y este gran deseo que le animaba a conocerla procedía de las similitudes de hábitos que ellos compartían, ya que también era docto en las letras latinas, muy bien educado y favorecido por una gracia del cielo que le permitía ser apreciado por cada virtuoso espíritu, dejándoles asombrados de admiración.
(Traducción libre de Andrea Gallo)
