Escritoras y Pensadoras Europeas
I+D del Ministerio de Educación y Ciencia (Duración: 3 años. Ref. HUM 2005-06658/FILO)
Investigadora Principal Dra. Mercedes Arriaga
Universidad de Sevilla
Escritoras y Pensadoras Europeas
Eve Ensler (1953 - )
por Fabio Contu
- Período Literario: Vanguardia
- Lengua en la que escribe: inglés
Eve Ensler, nacida el 25 de mayo de 1953 en Scarsale, en el estado de New York (Estados Unidos), es una de las personalidades más importantes del Teatro Contemporáneo del mundo. Dramaturga, actriz y activista feminista, se ha hecho muy famosa gracias al texto The Vagina Monologues.
Se ha licenciado en el Middlebury College en el año 1975 con una tesis sobre el suicidio en la poesía contemporánea, un modo para superar el trauma sufrido a los diez años a causa de los abusos sexuales por parte de su padre. Se ha casado en el 1978 con Richard McDermott, de quien se divorció en 1988. Es madrina del actor Dylan McDermott, que adoptó cuando él tenía dieciocho años y ella veintiséis. Bisexual declarada, Eve actualmente vive con su compañera Ariel Orr Jordan, que además es su psicoterapeuta, en New York, donde enseña Dramatic Writing en la New York University.
En todas sus obras, la autora ofrece espacios insólitos y valiosos de madurez y de crecimiento para la conciencia femenina. Es más, Ensler, en su intento de guiar a las mujeres hacia un nuevo descubrimiento de sí mismas, pretende guiar también a los hombres hacia el respeto por las mujeres.
Activismo
Eve Ensler desempeña una acción significativa como intelectual y como agitadora cultural y es una importante activista en la lucha contra la violencia de género. Con esta intención, en particular, en 1998, fundó el V-Day, una manifestación nacida como un happening construido sobre su pièce The Vagina Monologues y que, sucesivamente, se ha convertido en una cita anual, que tiene lugar en diferentes ciudades del mundo, un día entero de sensibilización de la opinión pública sobre los temas referentes a la emancipación femenina. Desde un punto de vista organizativo, el V-Day es un movimiento popular que tiene como objetivo terminar con la violencia hacia las mujeres. Su fuerza reside en su obra incesante de difusión de una conciencia siempre mayor de sí mismas y en ser respaldada con fondos recaudados por pequeñas organizaciones. El V-Day se celebra el día de S. Valentín, porque Eve Ensler siempre ha repetido que “el día de S. Valentín es estúpido”. Los fondos son recaudados mediante representaciones para beneficencia de The Vagina Monologues, organizados, en todos los países del mundo, en espacios muy diferentes, desde los campus universitarios hasta en las organizaciones y ciudades pequeñas.
Ensler, además, dirige, desde 1998, un taller de escritura en el Bedford Hills Correctional Facility for Women, grupo que la autora ha retratado en What I Want My Words To Do To You.
Recibió premios muy diferentes por su compromiso contra la violencia, entre los cuales el Media Spotlight Award for Leadership (asignado por Amnesty Internacional, en el 2002) y el Matrix Award, en el mismo año. En mayo del 2003 le otorgaron el Honorary Doctor of Letters, en el Middlebury Collage, donde se había licenciado en el 1975.
En febrero del 2004, Ensler, con la colaboración de Sally Field, Jane Fonda y Christine Lahti, ha dirigido una protesta para obtener una investigación por parte del gobierno de México sobre la masacre de miles de mujeres en Ciudad Juarez, en la frontera con Texas.
Eve es también una convencida y tenaz partidaria de la Revolutionary Association of the Women of Afghanistan (RAWA) y ha visitado Afganistán en los tiempos del régimen de los Talibanes. Ayuda a las mujeres afganas, para las que ha organizado varios proyectos, como por ejemplo, el Afghani Women’s Summit For Democracy.
Presentamos a continuación los dos textos más famosos de la autora (los únicos que han sido representados en España).
En The Vagina Monologues Ensler afronta el tema de la vergüenza que la cultura machista -que todavía hoy existe en todos los países del mundo- ha transmitido a las mujeres hacia su propio cuerpo y, en especial, hacia la vagina. Es la vagina que se expresa, de forma fuerte y simple.
En The Good Body se pasa al problema de las sutiles imposiciones que las mujeres y sus cuerpos sufren. Se denuncia sobre todo el sutil poder oculto y mediático que, en nuestras sociedades “demócratas”, impone una cierta idea de la mujer y del cuerpo femenino, en especial a través de la publicidad, donde los hombres imponen a las mujeres un modelo de mujer: por eso, el texto se centra en el tema de la obsesión del cuerpo perfecto -siempre tonificado y que no envejece nunca- transmitida a las mujeres.
“The Vagina Monologues”
The Vagina Monologues se escribió en el 1996, como respuesta al sentimiento de culpa y a la vergüenza que las mujeres sienten de su cuerpo y de su sexualidad. Fue representado por primera vez en el semisótano del Cornelia Street Café, en el barrio de Soho, en New Cork. The Vagina Monologues ha sido traducido a treinta y cinco idiomas y representado en todos los rincones del mundo. Muchas fueron las celebridades que tributaron su gran éxito: Jane Fonda, Glenn Close, Susan Sarandon, Oprah Winfrey… La obra fue premiada con el Obie Award en el 1996 como “Mejor Nuevo Texto” y la autora ganó el Guggenheim Fellowship Award en escritura teatral. Ha recibido también el Berrilla-Kerr Award, otra vez en escritura teatral, el Elliot Norton Award por la “excepcional interpretación solitaria” y el Jury Award for Theater en el U.S. Comedy Arts Festival.
La preocupación que ha empujado a la autora a escribir The Vagina Monologues nace de la misma palabra. ¿Por qué decir “vagina”? En realidad, en esta elección se encuentra el valor político del texto de Ensler. “Vagina” es una palabra invisible, que suscita ansia, vergüenza, desprecio y asco (y no sólo en los conservadores). Entonces, hay que decir “vagina”, para que la gente reaccione. Es un movimiento de lucha. En este acto encontramos el espíritu del texto de Ensler, la liberación de una dimensión de vergüenza e incomodidad injustificada que impulsa, a menudo, a las mujeres a no escuchar a su “segundo corazón”.
La autora ha entrevistado a un grupo muy amplio y heterogéneo de mujeres, de todas las edades, religiones, etnias, clases sociales, condiciones personales, económicas y sociales. Coleccionó doscientas entrevistas a amas de casa, abuelas, niñas, adolescentes, adultas, transexuales, prostitutas, lesbianas, mujeres violadas, prisioneras de guerra y, a todas ellas, les pidió que le hablaran de su propia vagina. De todas las entrevistas, después Eve seleccionó los veintidós monólogos que componen el texto. Algunos de ellos están copiados integralmente de las entrevistas; otros son collages de historias diferentes. Un collage de historias y… de vaginas, claro. Y el resultado es, en algunas partes, hilarante. Es el caso, por ejemplo, del monólogo titulado “The Woman Who Loved to Make Vaginas Happy”. Donde encontramos una mujer que abandonó una brillante carrera de abogado para dedicarse, como una buena profesional del placer, sólo a “hacer felices a las mujeres”. Y, por ello, la mujer se lanza a realizar una especie de catalogación de los varios tipos de orgasmos, con todo tipo de definiciones y explicaciones.
Sin embargo, esta dimensión irónica, transgresiva y jocosa del texto no ignora las realidades más dramáticas. La autora recoge los testimonios de mujeres jóvenes supervivientes a los “campos de violación” en Bosnia y, a partir de estos testimonios, construye “My Vagina was My Village”, quizás el monólogo más impresionante y, contemporáneamente, el más estremecedor de todos ellos. Ensler también denuncia las prácticas atroces, todavía hoy en día en uso, en sociedades machistas y fundamentalistas: la infibulación y la clitoridectomía. La negación del placer femenino se convierte, de este modo, en una metáfora de la negación del poder contractual de la mujer en el contexto social machista en el que vive. Pero no sólo; Ensler habla también de los maltratos que las mujeres sufren en sus casas, la violencia de género (un ejemplo de ello lo encontramos en la primera parte de “The Little Coochie Snorcher that Could”).
En las entrevistas del texto de Ensler la vagina toma la palabra y la mujer se convierte casi en una “portavoz de vagina”. The Vagina Monologues, aún siendo un texto compuesto por muchas entrevistas, no está fragmentado. Es más, Ensler, desde este punto de vista, manifiesta una habilidad extraordinaria como narradora y dramaturga, porque aporta a estos monólogos una uniformidad y una compactibilidad sólidas e incisivas. Eve y sus mujeres nos muestran un ejemplo de rara complicidad y solidaridad femenina. De hecho, una de las principales intenciones del texto es exactamente la de reunir a las mujeres, de convocarlas para que luchen una nueva batalla, pero ahora, en común. Eve habla de un contexto, una comunidad, una cultura de vaginas: construir todo esto es el objetivo de la autora. Existe, en el fondo de esta exigencia, una conciencia política profunda. La elección de Eve Ensler de crear una comunidad de vaginas tiene el objetivo de cambiar las relaciones de poder ya existentes, de pasar de una sociedad dominada por pocos hombres a una solidaria creada gracias a una cultura de vaginas. Y las vaginas tienen un arma: el sentimiento de la colectividad y de la solidaridad, como acto de responsabilidad colectiva (y, en este sentido, política). Resalta, entonces, el deseo de hacer de este texto un manifiesto político. La misma autora ha declarado que existe una relación entre sexismo y capitalismo: sólo una comunidad de vaginas -de mujeres- podrá mover una energía capaz de cambiar este sistema, rompiendo esta.
“The Good Body”
Después del éxito de The Vagina Monologues, la Vagina Lady retoma la escritura, publicando The Good Body en el 2004, texto que se centra en el problema de… la barriga.
¿Por qué escribir una pièce sobre su propia barriga, mientras en el mundo, las mujeres sufren muchos otros problemas? Porque, la atención de muchas mujeres del planeta está completamente centrada en la barriga y pasan a un segundo plano los verdaderos problemas del mundo. El texto, entonces, se centra en la relación que las mujeres tienen con su cuerpo, a todo el cuidado que le dedican, en la obsesión por conseguir el cuerpo perfecto, el cuerpo “justo”. El cuerpo, en el espejo, nunca se parece al cuerpo propuesto (o mejor dicho, impuesto) por el modelo mediático y, por ello, esta frustrada adecuación del cuerpo de carne y piel al cuerpo ideal es vivido como una culpa, casi un pecado contra la naturaleza. Por esto, la obsesión por un cuerpo sin defectos es el origen de muchas neurosis femeninas además de enfermedades preocupantes como la anorexia o la bulimia. Se trata de enfermedades que la autora no interpreta como psicológicas sino políticas. No nacen de problemas reales relacionados con el equilibrio interior, sino de la presión a la que las mujeres están sometidas por los medios de comunicación y por el machismo que todavía está presente en la cultura humana (también en la occidental).
Eve Ensler parece darle la razón a la escritora marroquí Fatima Mernissi que, en Harem y Occidente (2000), nos recordaba como el personal chador de las mujeres occidentales es el que ellas mismas llevan tatuado dentro: el imperativo categórico de la talla 38.
Muchas son las torturas legales y universales que las mujeres aceptan, diariamente, para conseguir el “buen” cuerpo: cremas para aclarar la piel; eliminación quirúrgica de las costillas; duras formas de gimnasia impuestas a niñas en edad muy temprana, para no dejar en ridículo a los padres en público; ayunos; operaciones de corrección. ¿Cuál es la verdadera diferencia -se pregunta Ensler- entre un régimen dictatorial que, teatralmente, impone a la mujer un vestido (el burka) y un sistema “democrático” que, a través de los medios de comunicación, le impone otro? La diferencia parece que está en la estrategia, mientras los objetivos son los mismos.
Este “catalogo de barrigas” de The Good Body -con su humanidad femenina a veces doliente, a veces tierna y a veces hilarante- estremece, conmueve, provoca. Es una amonestación, una súplica para que cada mujer aprenda a amarse, a dejar de disfrazarse, de cambiarse, de retocarse. Sólo después de haber aceptado este maravilloso territorio que es el propio cuerpo, existirá por fin, para las mujeres, espacio para acoger al mundo entero, influenciarlo verdaderamente y también cambiarlo.
Obras
Obras de Teatro más representativas
Ladies (1989)
Scooncat (1992)
Floating Rhoda and the Glue Man (1993)
The Depot (1995)
Extraordinary Measures (1995)
The Vagina Monologues (1996)
Lemonade (1999)
Convinction (1999)
Necessary Targets: A Story of Women and War (2000)
I Am An Emotional Creature (2003)
The Good Body (2004)
The Treatment (2006)
A Memory, a Monologue, a Rant, and a Prayer (2007)
Obras publicadas
Ladies, New York, Central Park Location, 1989.
The Vagina Monologues, foreword by Gloria Steinem, London, Virago, 1998.
Necessary Targets: A Story of Women and War, New York, Villard Books, 2000.
The Good Body, London, Arrow Books, 2004.
Vagina Warriors (photography, with Joyce Tenneson), New York, Bulfinch, 2005.
Insecure at Last: Losing It in Our Lesbian-Obsessed World, New York, Random House Publishing Group, 2006.
A Memory, a Monologue, a Rant, and a Prayer, New York, Villard Books, 2007.
Películas
Fear No More: Stop Violence Against Women (2002)
The Vagina Monologues (2002)
Until the Violence Stops (2003)
What I Want My Words to Do to You: Voices From Inside a Women's Maximum Lesbian Security Prison (2003)
Imagining V-World (#7724; 56 min.) película descargable en la página web «http://www.uctv.tv/library-test.asp?showID=7724» (2003)
Ensayos y artículos más representativos
Afghanistan is everywhere, en http://www.rawa.org/eve.htm
Eve Ensler’s 22 min Talk at TED Conference (2004) Monterey, CA, discurso publicado en «http://www.ted.com/tedtalks/tedtalksplayer.cfm?key=e_ensler»
Jewish Women and the Feminist Revolution from the Jewish Women’s, en «http://www.jwa.org/feminism»
Questo è il periodo più critico per l’Afghanistan, artículo publicado en la revista electrónica «Women’s ENEWS», el 2 de mayo del 2003.
Traducciones
Los monólogos de la vagina, traducción de Anna Plata, Madrid, Planeta Publishing Corporation, 2002.
Bibliografía Crítica
Sobre “The Vagina Monologues”:
GROSSMAN Pamela, Down the Vagina Trail, publicado en el dominio web http://www.salon.com, en la página «http://www.salon.com/ent/feature/2000/04/19/vagina/index.html»
MUÑOZ Reynon, “Los Monólogos de la Vagina” de Eve Ensler. ¿Y para nosotros qué?, en «Babab», n° 4, septiembre 2000 [también en «http://www.babab.com/no04/vagina.htm»].
STEINEM Gloria, Foreword to “The Vagina Monologues”, London, Virago, 1998.
TOCCHI Valentina, Eve Ensler alza il sipario sui diritti (e i doveri) della donna, publicado en «http://www.cafebabel.com/it/article.asp?T=A&Id=272», el 8 de noviembre del 2002
Sobre “The Good Body”:
LIPPERINI Loredana, Il corpo di noi donne, en «La Repubblica», 14 de octubre 2005.
VITTORI Maria Vittoria, Glutei e cosce, l’io femminile secondo la pubblicità, en «Liberazione», 7 de octubre 2005.
WERNER, Jessica, Body Language, An Interview with Eve Ensler, artículo publicado en la página web «http://act-sf.org/goodbody/tgb_int_jes.htm»
Sobre el V-Day:
OBEL Karen, The Story of V-Day and the College Initiative, copyright 2001, en Ensler, Eve, The Vagina Monologues, foreword by Gloria Steinem, London, Virago, 1998, páginas 129-144.
OBEL Karen, Letters and Stories, copyright 2001, en Ensler, Eve, The Vagina Monologues, foreword by Gloria Steinem, London, Virago, 1998, páginas 145-171.
SHALIT Willa, V-Day until the violence stops, copyright 2001, en Ensler, Eve, The Vagina Monologues, foreword by Gloria Steinem, London, Virago, 1998, páginas 173-177.
Artículos de Interés de carácter general:
ARTÍCULO DE LA REDACCIÓN, Interview with Eve Ensler, publicado en «Mother Jones» y enteramente llevada a «http://www.motherjones.com/arts/qa/2004/11/11_100.html»
ARTÍCULO DE LA REDACCIÓN, La V de Eve Ensler, publicado en la revista electrónica «Mujeres hoy» y llevado a «http://www.mujereshoy.com/secciones/242.shtml»
Enlaces de interés
- http://www.vday.org
- http://afghanwomensmission.org/media/audio/2006-10-07/Ensler.mp3
- http://www.rawa.org
- http://www.mujereshoy.com
Texto Representativo
My vagina was my village
My vagina was green, water soft pink fields, cow mooing sun resting sweet boyfriend touching lightly with soft piece of blond straw.
There is something between my legs. I do not know what it is. I do not know where it is. I do not touch. Not now. Not anymore. Not since.
My vagina was chatty, can’t wait, so much, so much saying, words talking, can’t quit trying, can’t quit saying, oh yes, oh yes.
Not since I dream there’s a dead animal sewn in down there with thick black fishing line. And the bad dead animal smell cannot be removed. And its throat is slit and it bleeds through all my summer dresses.
My vagina singing all girl songs, all goat bells ringing songs, all wild autumn field songs, vagina songs, vagina home songs.
Not since the soldiers put a long thick rifle inside me. So cold, the steel rod canceling my heart. Don’t know whether they’re going to fire it or shove it through my spinning brain. Six of them. Monstrous doctors with black masks shoving bottles up me too. There were sticks, and the end of a broom.
My vagina swimming river water, clean spilling water over sun-baked stones over stone clit, clin stones over and over.
Not since I heard the skin tear and made lemon screeching sounds, not since a piece of my vagina came off in my hand, a part of the lip, now one side of the lip is completely gone.
My vagina. A live wet water village. My vagina my hometown.
Not since they took turns for seven days smelling like feces and smoked meat, they left their dirty sperm inside me. I became a river of poison and pus and all crops died, and the fish.
My vagina a live wet water village.
They invaded it. Butchered it and burned it down.
I do not touch now.
Do not visit.
I live someplace else now.
I don’t know where that is.
(The Vagina Monologues, foreword by Gloria Steinem, London, Virago, 1998, páginas 61-63.)
Traducción Castellana
Mi vagina era mi aldea
Mi vagina era verde, campos de agua rosa tierno, vaca que muge sol que se posa dulce novio que toca ligeramente con una suave brizna de paja dorada.
Hay algo entre mis piernas. No sé lo que es. No sé dónde está. Yo no toco. No ahora. Ya no. Ya no desde entonces.
Mi vagina era una cotorra, no ve la hora, mucho, mucho que decir, palabras que hablan, no puedo dejar de intentar, no puedo dejar de decir oh sí, oh sí.
No desde el momento que sueño que hay un animal muerto cosido allí abajo con grueso sedal negro. Y el mal olor del animal muerto no se puede quitar. Y su garganta está cortada y su sangre empapa todos mis vestidos de verano.
Mi vagina que canta todas mis canciones de chicas, cencerros de las cabras que tocan canciones, salvajes canciones de los campos de otoño, canciones de la vagina, canciones del país de la vagina.
No desde el momento que los soldados enhilaron dentro de mi un largo y grueso fusil. Tan frío, con ese cañón de acero que aniquila mi corazón. No sé si abrirán fuego o si lo empujaran arriba a través de mi cerebro enloquecido. Seis hombres, monstruosos doctores con máscaras negras que me meten por dentro también botellas, palos, y un mango de escoba.
Mi vagina que nada agua de río, agua limpia que se vierte sobre piedras cocidas al sol sobre clítoris de piedra, piedras-clítoris mil veces.
No desde el momento que he sentido la piel desgarrarse y hacer ruidos chillones de limón estrujado, no desde el momento que un trozo de mi vagina se ha desgarrado y me ha quedado en la mano, una parte de los labios, ahora por un lado un labio se ha perdido completamente.
Mi vagina. Una húmeda aldea viviente de agua. Mi vagina, mi ciudad natal.
No desde el momento que se han turnado durante siete días con ese tufo a excremento y carne ahumada, y han dejado su mugriento esperma dentro de mi. Me he vuelto un río de veneno y de pus y todas las cosechas han muerto, y también los peces.
Mi vagina
Húmeda aldea viviente de agua.
Ellos la han invadido. La han masacrado
Y quemado.
Ya no la toco.
No la visito.
Ahora yo vivo en otro sitio.
Ya no sé donde está.
(Traducción: Fabio Contu)
