Escritoras y Pensadoras Europeas

Tullia D'aragona (1510 - 1556)

por Isabel Rubin Vazquez De Parga

Tullia D'aragona

Tullia d’Aragona fue una de las numerosas poetisas del Cinquecento Italiano. Nace en Roma en 1510, es hija natural del cardenal Luigi d’Aragona (algunos críticos sostienen de Costanzo Palmieri d’Aragona) e hija de la cortesana Giulia Campana de Ferrara. Todavía a edad muy temprana en compañía de la madre visita ciudades como Florencia, Siena, Ferrara, Venecia y otras recibiendo una educación refinada y culta, y teniendo la posibilidad de frecuentar tanto ambientes intelectuales como mundanos.
Es la primera poetisa “cortesana” que en la poesía intentó esconder su propio destino con aspiraciones platónicas y una intimidad contemplativa y casta mientras vivía una experiencia dedicada a la pasión y al lujo mundano.
Tocaba instrumentos musicales y cantaba además de hablar con gracia y elocuencia de cualquier argumento, y su casa era frecuentada por literatos, intelectuales y personajes de la alta sociedad de la época (entre los que podemos destacar Pietro Bembo, Giulio Camillo, el cardenal Ippolito de’ Medici o Filippo Strozzi).
En Siena el año 1543 se casa con Silvestre Guicciardini, aunque no dejó de ejercer su profesión.

En 1531 cuando no era más que una muchacha de veinte años se hace amiga de Gerilamo Muzio, literato y cortesano, también él petrarquista y bembista que la exalta en sus sonetos con un cariño serio y sincero, en sus versos se reflejaba mucho menos de lo que su corazón sentía.
Años más tarde se convierte en íntima amiga de Bernardo Tasso, padre de Torquato; ambos son representados como dos verdaderos amantes por Speroni en Dialogo di amore. Bentivoglio en un soneto elogia a Tullia afirmando que con su presencia había alejado los viles pensamientos de las almas de los cortesanos ferrareses. En 1545 de nuevo en Florencia otra vez la amistad (y algo más) es quien la une a Benedetto Varchi, que fue su maestro de escritura; más tarde a Piero Manelli, quien enamorado completamente de ella le dedica algunos de sus mejores sonetos; en ambos casos el amor es correspondido por parte de la poetisa.
En abril del año 1547 se ve obligada, por una ley existente en aquella época en la ciudad de Florencia, a llevar el velo amarillo que distingue a las cortesanas de las mujeres honestas. El decreto se anula en poco tiempo gracias a su valía poética y a la súplica que dirige a la duquesa de Florencia Eleonora de Toledo, que intercede en su favor con el marido. “Fasseli grazia per poetessa” anotó a pie de página de su instancia el duque Cosimo de’ Medici.

Vuelve a Roma en 1548 donde vive hasta que muere casi olvidada en el año 1556.

Sus obras

En 1547 publicaba la primera edición de sus Rime, con una dedicatoria a la duquesa de Florencia, su protectora. Obra de refinada y sensible inspiración petrarquista, que imita el oráculo del purismo y representa la teoría del amor ideal o platónico. En esta obra deja ver claramente la influencia de los literatos de la época, hasta el punto de dudar que algunas de ellas hayan sido compuestas por Varchi.

En el mismo año publica también Dialogo dell’infinità di Amore dedicándole a Cosimo de’ Medici su obra más famosa como agradecimiento al episodio anteriormente mencionado. Como en el Canzioniere de Petrarca Tullia se aleja del amor práctico de la época que afecta brutalmente a la sociedad y se acerca al amor intelectual que es considerado el anhelo de unión con el amor divino que tratará infinitamente en su diálogo.
Pietro Aretino en una carta con fecha 6 de junio de 1537, congratulándose con Sperone Speroni por su obra, comenta, notando agudamente a Tullia d’Aragona entre los interlocutores, del Dialogo escribiendo:

«La Tullia ha guadagnato un tesoro, che, per sempre spenderlo, mai non iscemerà, e l'impudicizia sua per sì fatto onore può meritamente essere invidiata e dalle più pudiche e dalle più fortunate.»

(Tullia ha ganado un tesoro, que no perderá valor aún usándolo siempre, y su deshonestidad, precisamente por este honor, puede merecidamente ser envidiada por las más púdicas y por las más afortunadas)

Una tercera obra titulada Guerin Meschino con treinta y seis versos en octava rima ve la luz el año 1560, son versos que aparecen desordenados y sin ningún nexo entre ellos, aunque no se puede probar la maternidad del mismo en el prólogo de esta obra ella protesta contra Boccaccio y contra sus novelas que le resultan inmorales, además agradece a Dios por haberla conducido a temprana edad por el buen camino.

Su mayor interés es pasar al futuro con los literatos de los que ella habla en sus obras, e intenta continuamente cubrir a la cortesana con la poetisa elevando sus cantos indistintamente a todos los hombres, príncipes o cardinales, literatos o soldados; para ella el hombre como ser no es nada, pero la fama de un hombre lo es todo.
En esto, Arturo Graf encuentra la “debilidad” literaria de Tulia con respecto a Veronica Franco. Dice así:

«Per tutti questi rispetti io non mi perito di porla (Veronica Franco) molto sopra a quella leziosa, a quella svenevole di Tullia d’Aragona, che, essendo cortigiana, si dava l’aria di duchessa, di musa, di ninfa, tutta contegno, e tutta schifiltà.»

(Por todos estos motivos yo no me atrevo a ponerla (Veronica Franco) muy por encima a esa remilgada, a esa zalamera de Tullia d’Aragona, que, siendo cortesana, se daba aires de duquesa, de musa, de ninfa, toda compostura, y toda melindrosidad).

Las palabras de Graf, en realidad, son demasiado indulgentes con Tullia d’Aragona. Si Veronica tiene, sin duda, un comportamiento más “revolucionario” para la época, hay que reconocer la fineza y la elegancia de Tullia, fruto de una adhesión no formal a los cánones del petrarquismo del Cinquecento.

Obras

Rime della signora Tullia d'Aragona e di diversi a lei
Dialogo dell'Infinità d'Amore
Il Meschino e il Guerino

Ediciones

Rime della signora Tullia d'Aragona e di diversi a lei, Venecia, Il Giolito, 1547 con dedicatoria a Leonora di Toledo duquesa de Florencia.
Dialogo dell'Infinità d'Amore, Venecia, Il Giolito, 1547.
Il Meschino e il Guerino, Venecia, Gio. Battista e Melchior Sessa,1560.

Bibliografía Crítica

Canonici Fachini Ginevra, Prospetto biografico delle donne italiane rinomate in letteratura dal sec. XIV fino ai nostri giorni, Venezia, 1824

Camerini E., Donne illustri. Biografie, Milano, 1871

Celani E., Le rime di Tullia d'Aragona, cortigiana del secolo XVI, Bologna, Romagnoli Dall'Acqua, Libraio editore, 1891

Costa Zalesson N., Scrittrici italiane dal XIII al XX secolo. Testi e critica, Longo 1982

De Blasi J., Le scrittrici italiane dalle origini al 1800 - Firenze 1930.
De Blasi J., Antologia delle scrittrici italiane, Firenze, 1930

De Maio R., Donna e Rinascimento, Napoli, 1995

Flamini F., Il Cinquecento, Milano, ed. Dottore Francesco Vallardi, 1901.

Gianni A., Anch'esse “quasi simili a Dio”, Viareggio - Lucca, 1997, pp. 60 - 61

Graf A., Attraverso il Cinquecento, Florencia, Ermanno Loescher, 1888.

Pozzi M., Trattati d'amore del Cinquecento, Laterza, 1980

Téoli C., Proemio a “Dialogo dell'infinità d'amore”, Milán 1864

Verona A., Le donne illustri d’Italia, Milano, Colombo, 1864

Zilioli A., Storia de' poeti italiani, con notas de G. M. Mazzuchelli (1750)

Zonta G., Trattati d’amore del Cinquecento, Bari, 1912

Enlaces de interés

Texto Representativo

A continuación, una poesía que demuestra la amistad que unía a Tullia d’Aragona y a Pietro Bembo, unión intelectual entre dos petrarquistas convencidos, en la que Tullia de deja llevar por algunas reflexiones (de estilo petrarquista) sobre la lucha interior entre las tendencias de su vida de cortesana y las aspiraciones de su vida de poetisa. Esquema del soneto: ABBA ABBA CDE EDC.

XVIII.

A Pietro Bembo

Bembo, io che fino a qui da grave sonno
oppressa vissi, anzi dormii la vita,
or da la luce vostra alma infinita,
o sol d’ogni saper maestro e donno,

desta apro gli occhi, sì ch’aperti ponno
scorger la strada di virtù smarrita;
ond’io lasciato ove ’l pensier m’invita
de la parte miglior per voi m’indonno:

e quanto posso il più mi sforzo anch’io,
scaldarmi al lume di sì chiaro foco,
per lasciar del mio nome eterno segno.

E o non pur da voi si prenda a sdegno
mio folle ardir, che se ’l sapere è poco,
non è poco, Signor, l’alto disìo.

Traducción Castellana

Bembo, yo que hasta hoy de grave sueño
oprimida vivi, es más dormí la vida,
ora da la luz vuestra alma infinita,
o sol de cada saber maestro y dueño,

despierta abro los ojos, asi que abiertos puedan
vislumbrar el camino de virtud perdido
para que yo, dejado el pensamiento donde me invita
a través de vos de la mejor parte me adueño:

y lo más posible me esfuerzo yo también
en calentarme a la luz de tan claro fuego,
para dejar de mi nombre una señal eterna.

y no sea tratado con desprecio por vos
mi loca osadía, porque si el saber es poco,
no es poco, Señor, el alto deseo.

(Traducción: Isabel Rubín Vázquez de Parga)

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